En un
lado, tenemos un horrible monstruo que va acabando uno por uno con los
personajes.
En el
otro, está el protagonista que a base de ingenio y valentía logra derrotarlo.
En este
caso, el monstruo se llama cáncer, y ese protagonista que evita que le atrape
es usted.
Para
ello no necesita tener superpoderes, ni ser el más listo.
Lo
único que precisa para hacer frente a este enemigo es conocerlo profundamente.




