No hace mucho salió a la palestra la noticia que viene relatada en este artículo: http://www.elespanol.com/espana/sociedad/20161007/161234828_0.html
La primera reacción fue la de desconsuelo por el dolor que esta niña tuvo que sufrir no sólo en la paliza que le llevó a estar hospitalizada sino también por todo el anterior que tuvo que aguantar hasta ese momento y ante el cual aparentemente no se hizo nada que sirviera para detener ese proceso constante de acoso escolar que esta menor sufría a diario.
El segundo sentimiento fue el de coraje, una gran desazón por la facilidad en que unos cuantos niños abusan de la fuerza de grupo para humillarla, maltratarla y echarla por tierra en todos los sentidos. ¿Cómo se puede expresar tanta malicia, tanta crueldad, tanto daño,...?.








