Siempre ha habido docentes y escuelas que ante aquellos niños que tenían dificultades en la vista, oído, habla, etc... se esmeraban en buscar la manera de que estos niños no quedaran descolgados del sistema educativo de la época y procuraban por todos los medios facilitarles la adquisición de los mismos conocimientos y destrezas que el resto aunque por caminos diferentes.
Aquellos maestros (yo conocí unos cuantos) no sabían que 50 años más tarde a esto le llamaríamos hoy "Educación en la Diversidad", "Educación Inclusiva",... y que los docentes harían informes archidocumentadísimos de los niños y niñas con NEAE (Necesidades Educativas de Apoyo Educativo), "Adaptaciones Curriculares" para los mismos, etc... etc... y mil etc. más todo en clave competencial, por supuesto, (antes eran ocho y se llamaban Competencias Básicas, ahora son siete y se llaman Competencias Clave; al curso que viene ¿quién sabe cuántas serán y qué nombre les pondrán?).
Aquellos docentes no hacían papelorios, sencillamente observaban la realidad, buscaban la manera de echar una mano a las familias de donde provenían estos niños y niñas para ver la manera de hallar solución a sus necesidades especiales y mientras tanto procuraban establecer en el aula un ambiente de acogida, respeto y apoyo que ayudaran al niño con NEAE a desenvolverse en el quehacer cotidiano como uno más.