Hay una
parte del cuerpo que, negligentemente, siempre se tiende a olvidar: los pies.
A
menudo se dejan ir, descuidados, sin hacer nada por ellos. Van apareciendo
nuevas durezas, callosidades, y algunos sólo se acuerdan de sus pies cuando la
sequedad empieza a molestar.
Es
decir, que se tiende a olvidar algo de suma importancia: los pies son,
literalmente, el primer apoyo que tenemos en la vida.
Por eso
espero que mi texto de hoy capte toda su atención. Y es que siguiendo los
cuatro preceptos básicos de los que hoy voy a hablarle estará haciendo mucho
para preservar la buena salud de sus pies. ¡Por fin dejará de sufrir por culpa
de los callos y las rozaduras!.
1. Evite los errores en su dieta.
