Cuando oímos la palabra "conflicto" inmediatamente nos llega a la mente una sensación negativa, malestar,... como si en sí el conflicto fuera algo negativo. ¿Por qué?.
Durante mucho tiempo y ahora también solemos emplear esa palabra casi siempre en relación con ejemplos de violencia, agresión, maltrato, falta de entendimiento,... y, efectivamente, hay muchos conflictos que afloran al exterior de estas maneras o son causa de esos efectos.
Cuando sucede esto y hacemos una abstracción de la palabra "conflicto" obtenemos lógicamente esa deducción.
CONSECUENCIAS:
- Huímos de cualquier ocasión de entrar en conflicto con alguien o algo.






