lunes, 5 de diciembre de 2011

¿Por qué consumir "responsablemente"?

Podría responderse rápidamente a esta pregunta diciendo que "a la vista está":
  1. expolio de la naturaleza (depredación de los recursos naturales, no simple utilización),
  2. maltrato de los ecosistemas (contaminación, deterioro del medio natural),
  3. desequilibrios sociales (actuamos en función del afán de posesión, no de necesidad real),
  4. hedonismo consumista (promoción de la comodidad y egoísmo).
Y observar sencillamente lo que nos envuelve para comprobar que esto es así. Hoy contamos con infinidad de información más que amplia, detalladísima y tratada con seriedad que nos aporta sobrados argumentos para replantearnos nuestro modo de estar en el mundo y en el universo (porque ya empezamos a enviar basura al espacio) que no valoramos lo suficiente. ¿Por qué cuesta tanto dar pasos coherentes con lo que de sobras sabemos ya?.
Échenle un vistazo a estas webs que apuntamos a continuación:

Y muchas más que podríamos mencionar pero basten éstas para tomar conciencia de lo que estamos haciendo y no precisamente con sabiduría y armonía con nuestra casa común que es la Tierra.
En el capítulo que iniciaba el tema del CONSUMO RESPONSABLE se mencionaba con claridad y sencillez lo que entendemos por eso: "consumir responsablemente" y se hablaba de una serie de criterios que nos pueden servir para lograr ese consumo responsable. Y nos preguntábamos también:
¿Por qué nos cuesta tanto asumir que necesitamos adoptar la actitud de "consumir responsablemente"?.
La mejor respuesta es la que cada cual se pueda dar a sí mismo.
Vamos a mencionar, no obstante, algunas razones y sus agentes responsables que se observan y no pocos reconocen:
1.- La  publicidad.
Muchos dicen aborrecerla pero a la hora de la verdad nos movemos impulsados por ella. Nos llega a través de la televisión, la prensa escrita, la radio, paneles publicitarios en las vías públicas, internet,...en las salas de cine,...  en todas partes.
  1. ¿Qué información nos dan esos anuncios?. Observen por ejemplo la publicidad de los vehículos:  jamás nos los presentan con necesidad de repostar, ni con problemas para aparcar, en atascos ni se habla jamás de sus efectos negativos sobre el Medio ambiente ni de lo que cuesta hoy día mantener un vehículo sumándolo todo: combustible, impuesto de circulación, seguro, averías, multas por infracciones,... amén de los perjuicios en siniestros, o sustracciones. Es obvio, eso existe también pero el objetivo no es INFORMAR sobre ese artículo de consumo sino CONVENCERNOS de que es estupendo y maravilloso y... "nos lo merecemos además,  porque nosotros lo valemos". Y como en los coches... en todo.
  2. ¿Cómo nos los presentan,  en que contexto?. Observen los ambientes.  Ustedes verán que la gente que usa esos artículos andan impecablemente vestidos, habitan viviendas prácticamente de lujo,... no hay nada en esas imágenes que denote pobreza o dificultad alguna para nada... salvo que al mostrar esos detalles lo que se pretenda sea denigrar a la competencia. Conclusión: "Yo no tengo ese nivelde vida pero ¡qué maravilloso podría ser alcanzarlo!, ¿por qué tengo que ser menos que ellos?,¿yo no puedo ponerme a su altura disfrutando de esa... cosa?". Nada es vanal, todo lleva un mensaje subliminal; la casualidad en el mundo comercial no existe.
  3. ...
Hay al respecto excelentes reflexiones que ilustran muy bien la influencia de la "publicidad":
La conclusión al respecto es simple: Hace falta tener bien desarrollado el juicio crítico al respecto y saber ver "detrás" de todo el montaje lo que hay realmente y no sólo lo que aparenta. Dicen, además, y con toda la razón que "los buenos productos se venden solos, no necesitan publicidad". La conclusión es insultante para el resto que tanta publicidad precisan para venderse, incluso tras mucho tiempo después de su "campaña de lanzamiento".
2.- Somos comodones.
Lo somos. Como tantas veces se ha dicho, también con toda la razón, un artículo está en el mercado "porque la gente lo compra". Punto pelota. Las casas comerciales no son ONGs: no mantienen en el mercado nada que no represente negocio y beneficios contantes y sonantes, ni soñando, salvo que otro competidor saque al mercado algo que les deje a ellos  en inferioridad y entonces sí tengan que sacar algún producto para rentabilizar el nuevo invento que presenta mejores espectativas.
  • ¿Qué pasaría si esos artículos que se anuncian tanto en vez de criticarlos solamente tomáramos la decisión de no comprarlos?. "Pues yo no voy a comprar aquello que no me gusta", dirá alguno; puede, pero también puede que mienta porque luego resulta que "no nos gusta ese artículo, un videojuego por ejemplo, pero como el vecino del 4º lo tiene... mi hijo no va a ser menos".
  • ¿No actuamos muchas veces por imitación?, ¿nos puede en ocasiones más esa absurda manía de compararnos con los demás en el TENER dejando de lado a la hora de la verdad nuestros principios e ideas tan bien asentadas?.
  • ...
3.- Pensamos que quienes señalan el problema del deterioro del Medio Ambiente... exageran: son unos alarmistas.
A la vista de todo lo que ya está pasando... o estamos dormidos o no nos enteramos porque no queremos. No están exagerando sino informando aún a pesar de todas las trabas y limitaciones que los medios de comunicación y especialmente quienes manejan esos medios (más proclives a respaldar el consumismo atroz que las tesis ecologistas) ponen a sus manifestaciones.
Sólo tomamos algo de conciencia cuando se producen desastres naturales u otros provocados por nosotros mismos, siempre pensamos que... esas cosas no nos afectan ni nos afectarán nunca, no tienen que ver con nuestro modo de vivir y de consumir.
Sin embargo, sin necesidad de recurrir a sus análisis y estudios, echemos un poco la vista atrás, a nuestra memoria histórica:
  1. ¿Hallábamos hace tan sólo 20 años tanta bolsa de plástico arrastrándose por el suelo o volando por los aires como hoy?.
  2. ¿Había entonces tanto producto tan meticulosamente envasado como hoy? (no es malo proteger los productos -máxime si son alimenticios- de las manos de todos; lo malo viene después: todos esos envoltorios... son un cúmulo de basura más).
  3. ¿Se consumía entonces tanta agua, electricidad, papel,... etc. como hoy incluso proporcionalmente a la población existente?. (Hoy ese consumo no sólo es mucho mayor en cantidad sino también en proporción y para poder mantener este gran consumo es necesario sacarlo de las materias primas que la Tierra nos va dando, de momento).
  4. ¿Nos angustiábamos entonces por dar salida a la basura que producíamos?. (Hoy lo hacemos mucho más porque ya no sabemos ni qué hacer ni cómo con tanto desperdicio; en ocasiones, incluso, para reciclar determinados productos de deshecho tenemos que emplear otros productos que perjudican al Medio Ambiente tanto como el producto anterior sin reciclar).
  5. ...
Tenemos infinidad de razones para replantearnos MUY SERIAMENTE consumir de otra manera, tal como se indicaba en el artículo anterior de "¿Qué es el consumo responsable?".
La  cuestión ahora es: ¿Vamos a hacer algo para desbloquear la situación, salir de este impás y movernos en la dirección de respetar y potenciar nuestro Medio Ambiente, ser más solidarios con el resto de la humanidad y vencer nuestro afán hedonista de vivir la vida pero al margen de todo y de todos?. ¿Qué podemos hacer?, ¿cómo?, ¿cuándo?,...
Dejo a continuación algunos enlaces-web que nos servirán para ahondar en esta toma de conciencia e ir embastando algunas opciones que tenemos y que urge tomar ya: