martes, 1 de septiembre de 2020

¿Quién tiene la responsabilidad y el deber de EDUCAR?

Parece una pregunta de Perogrullo pero en los tiempos que corren y en otros no tan lejanos no estaba tan claro, como aquéllos en los que el nazismo, el leninismo, fascismo, etc… dictaminaban “quién debía educar a las nuevas generaciones y cómo” se daba a entender claramente que los hijos dejaban de ser responsabilidad de los padres para serlo del Estado: él era quien educaba y los padres y madres chitón y al rincón de sus hogares hasta que el niño/a fuera devuelto a sus casas al finalizar la jornada escolar.

¿Sólo fue ayer?. No, hoy se vuelve a repetir la historia, por desgracia pero así es, cuando más democráticos parecía que éramos. Lo paradójico es que quienes calcan aquellas actitudes fascistas, nazis, leninistas,.. totalitarias todas ellas (hablo de ciertas corrientes ideológicas y partidistas), son quienes más han venido criticando esos modelos adoctrinantes de la humanidad.

Pongamos algún ejemplo en nuestra misma democracia.

Desde hace ya varios cursos académicos llegan a los colegios públicos de nuestro país en todas las comunidades autónomas unas personas que, con la ley en la mano, convocan a todo el claustro y les exponen la necesidad de “educar para la igualdad” y entre otros contenidos de esa idea está la insistencia casi obsesiva en “hacer entender al alumnado las diferencias entre “tener un sexo u otro”, “sentirse de un sexo o sentirse de otro”,… y un largo etc… del que el colectivo de colectivos LGTBIQ sabe mucho y bien.

¿Es algo que estén demandando las familias para que se imparta en los colegios?, la respuesta es NO. ¿Es algo que viene demandado entonces por los claustros?, la respuesta vuelve a ser NO. ¿Es algo que viene ordenado desde la Constitución?, la respuesta nuevamente es NO. Pero sí hay unos decretos que han sido redactados desde las comunidades autónomas para dar soporte legal a esto con lo cual “hay que dar estos contenidos en el aula a todos los niveles: desde E. Infantil de 3 años hasta 6º de Primaria sin que para ello sea necesario siquiera –ésta es una de las cosas más llamativas- los padres y madres tengan que estar informados”; es más, si algún padre o madre se opusiera a que sus hijos recibieran estos contenidos podrían ser sancionados por la autoridad competente. Con lo cual se entra en absoluta y total contradicción con lo que dice la Constitución Española actual vigente en su artículo 27 puntos 1, 2 y 3.
Esto, además, deberá ser impartido por el propio profesorado de los centros, salvo que se decida que lo hagan directamente estas personas que vienen del exterior a impartir estos contenidos.

Quienes ya tienen experiencia de esto y han escuchado a sus hijos en casa contar lo que se habla en esas sesiones de entrada se plantean no pocas preguntas: ¿Qué necesidad tienen nuestros hijos de plantearse estas cosas?, y aunque la tengan… ¿quién tiene que dar esas explicaciones a nuestros hijos?, ¿acaso nuestros hijos son ahora una propiedad del Estado para que vengan y hagan esto tratando de hacerlo incluso a nuestras espaldas ya que ni opinión nos piden al respecto porque hasta nos multarían si se nos ocurriera oponernos a esto?. ¿Estamos en una democracia o estamos de nuevo ante un estado totalitarista disfrazado de demócrata?.
Alguno ha habido que aún así se ha opuesto a esas charlas y han aportado sus argumentos basados en lo que dice el Art. 27 de la Constitución Española, pero… la experiencia no ha sido nada grata y sí ha generado mucha crispación.

Las cosas en su sitio.

Todo el apartado anterior es sólo un detalle que trata tan sólo de "llamar la atención sobre la cuestión que abre este artículo: ¿Quién tiene la responsabilidad y el deber de EDUCAR?".

Nada que objetar desde estas líneas al colectivo de colectivos LGTBIQ y nuestro reconocimiento a su gran trabajo en la lucha contra todo tipo de discriminación pero cuando algo como esto se hace a espaldas o incluso en contra del parecer de los padres y madres de los niños y niñas… se está incurriendo en una grave contradicción a todos los niveles que acaba por desautorizar y poner en tela de juicio toda “buena intención”.

Los niños y niñas que pueblan nuestros colegios privados o públicos no son propiedad de los padres pero es que lo son menos aún del Estado y aún menos de ideología alguna. ¿Qué pasaría si en lugar de dejar entrar en la escuela sólo esta ideología de género se diera el mismo tiempo y recursos a todas las demás corrientes, incluso las homófobas, pasando por la LGTBIfobia y otras?; tendrían el mismo derecho ¿no?. ¿Cuándo dejaríamos trabajar a los docentes en su quehacer primordial?, ¿tendrían siquiera tiempo para ello?.
Algo estamos haciendo mal o muy mal unos y otros y ya empieza a ser hora de que nos sentemos y dejemos hablar al sentido común, a la racionalidad y le pongamos esparadrapo eterno a toda forma de totalitarismo.

Los hijos vienen al mundo a través de sus padres.

Es por lo tanto nuestra, de los padres y madres, la tarea esencial, primera e insustituible no sólo de traerles al mundo sino también de velar por su desarrollo armónico y su salud en todos los niveles.
Nadie puede arrogarse pues el papel de educar a nuestros hijos al margen de nuestro parecer. Todos, sin embargo, pueden ayudarnos en esta tarea y con todos aquéllos que puedan aportar ideas, propuestas, etc… necesitamos contar para beneficio de la formación integral de nuestros hijos.

Propuestas para este nuevo curso.
  1. Abordemos ésta y todas las cuestiones que tengan que ver con la educación de nuestros hijos cuando se puedan celebrar reunión conjuntas entre el profesorado y las familias. Y si este asunto no está en el orden del día… propongámoslo, aclaremos ideas y reclamemos nuestro derecho a participar en toda dinámica que tenga que ver con la formación integral de nuestros hijos (la escuela no está para suplantar a los padres y madres sino para colaborar con las familias).
  2. Tengamos un papel activo, llevemos la iniciativa porque nos corresponde. No hagamos como cuando nos echamos en el sofá ante el televisor: “a ver qué nos echan” y tragar sin más. Somos responsables de la educación que nuestros hijos reciben.
  3. Hagámonos más presentes en la vida de los centros escolares. Con demasiada frecuencia hacemos crítica del modo de proceder de algunos docentes o de alguna directiva… pero ¿dedicamos tiempo e inteligencia para resolver esas cuestiones abiertamente y con las personas adecuadas?. No pocos docentes se quejan, y con razón, de que “a las reuniones de padres/madres acuden siempre muy poquitos y los pocos que lo hacen son quienes menos lo necesitan precisamente”.
  4. Hagamos frente a todas las cuestiones que nos presentan nuestros hijos. No hay edades específicas para hablar de tal o cual tema, hay preguntas, hay comentarios, hay gestos, palabras, hechos y actitudes en los que los hijos nos están diciendo: “Es el momento papá/mamá, ahora es el momento de hablar de esto”. Estemos atentos.
  5. Dediquemos tiempo a ESTAR con nuestros hijos y que nuestras conversaciones vayan más allá de lo académico (tareas del cole, alguna notita de mal comportamiento, etc…) o de lo que sale en internet o la televisión,… que hablemos de nosotros mismos, que nuestros pensamientos, ideas, sentimientos, experiencias,… sean cada vez más tema de diálogo entre nosotros.
  6. Cuidemos nuestros espacios de ocio y tiempo libre, disfrutemos en familia del entorno natural y social. Vivimos en medio de auténticos paraísos (aquí en Canarias sobre todo) y cuán poco los conocemos porque parece que todo está lejísimos… cuando lo tenemos aquí al lado.
Nosotros, nosotros somos los que tenemos la responsabilidad principal y el deber de EDUCAR.
Santi Catalán
santi257@gmail.com

PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO:
  • No faltan opiniones que defienden la educación desde la perspectiva de la Ideología de Género en la escuela sin contar para nada con lo que los padres y madres de estos niños piensan al respecto y lo justifican diciendo que "en la época de Franco también se adoctrinaba" pero ¿es necesario que la escuela siga siendo un lugar de adoctrinamiento OBLIGATORIO para todos?, ¿por qué sí o por qué no?.
  • Si es nuestra, de los padres y madres, la principal tarea de educar ¿qué tendremos que hacer al respecto para lograr un papel más protagonista, con mayor iniciativa?.
  • ¿Qué objetivos podemos plantearnos, padre y madre, para este nuevo curso escolar?. ¿Cómo nos vamos a organizar para alcanzarlos y sea un bien para todos: nuestros hijos, nosotros mismos, y la comunidad docente?.

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