jueves, 16 de enero de 2020

55 plantas medicinales

Son la agripalma, el ajo, la angélica, el pie de gato, el jengibre salvaje, la asclepia (también llamada flor de sangre o algodoncillo), la énula (o helenio), la albahaca, la pimpinela, la borraja, la capuchina, el cardo mariano, la lombarda, el crisantemo, la cicuta, la consuelda, el berro, la rúcula, la drosera (o rocío de sol), el erísimo, el eucalipto, el fenogreco, la galeopsis, la hiedra terrestre, el malvavisco, el hisopo, la lechuga, el laurel, la lavanda, el marrubio, la malva, el alerce, la mostaza, la gatuña (u ononis), el orégano, la amapola, el duraznillo (persicaria), la vincapervinca, el álamo, el pino y el abeto, el plátano, la polígala, la prímula, la salvia, el endrino, la pulmonaria, la saponaria (o hierba jabonera), la escabiosa (o viuda silvestre), el serbal, el saúco, la tila, el tusilago (o uña de caballo), la verónica (también conocida como triaca) y la violeta.


Una solución natural para cada problema de salud.

Que yo sepa no hay ninguna enfermedad para la cual exista solo una única planta medicinal.
La naturaleza ha hecho muy bien las cosas y permite a cada persona maximizar sus oportunidades de tratarse y curarse allí donde esté.
Pero en este fenómeno radica también su problema, y es que la medicina natural termina muchas veces por vencer nada más empezar a los que se quieren iniciar en la materia. Los usos de las plantas son tantos que parece verdaderamente difícil recordarlos todos.
Si usted pregunta a un herborista “para qué sirve” una planta, él podría responderle:
“Bueno, es muy simple: esta planta es detersiva, emética, hemostática y revulsiva. Tiene además propiedades sialagogas, neurasténicas y estornutatorias. Pero también puede utilizarla como vesicante, antiodontálgico y antiherpético”.

Al principio es terriblemente frustrante, pero uno aprende rápido y encuentra su sitio entre todo ese vocabulario exótico. Se lo aseguro.
Por ejemplo, una planta detersiva es una planta que permite limpiar las heridas y que provoca hiperactividad en su superficie, favoreciendo la cicatrización. Hay decenas de ellas, pero las más comunes son la cola de caballo y la siempreviva. También habría que mencionar a la celidonia, la agripalma y la centáurea.
Por su parte, una planta emética es aquélla que provoca el vómito (como la raíz de la violeta, el tártago y la robinia o falsa acacia, entre otras), y una hemostática es aquélla que detiene el flujo sanguíneo en las hemorragias.
Aprender el vocabulario de las plantas es aprender a tratar cada síntoma, ya que existen plantas que hacen bajar la fiebre pero también otras que pueden subirla; plantas que aumentan la presión sanguínea y otras que la disminuyen; plantas que tensan los músculos y otras que los relajan, y unas que hacen toser y expectorar y otras que calman la tos, entre muchos otros ejemplos.

La sabiduría de la madre naturaleza.

Cuando hablamos de un determinado síntoma, patología o dolencia, a veces hay varias soluciones. Y es que la madre naturaleza, que es muy sabia, nos ofrece siempre para cada problema varias alternativas naturales basadas en plantas. Por eso entendemos perfectamente este tipo de confusiones: en ocasiones hablamos de plantas muy diferentes que sin embargo comparten muchos de sus beneficios. O de plantas frente a otro tipo de alternativas naturales de las que también disponemos.
Lo que hoy me gustaría es que retuviera una idea sencilla pero clave: la medicina basada en las propiedades de las plantas medicinales no es como la medicina “de supermercado”, con productos fabricados en serie para millones de personas que los consumen en masa.
Puede parecer misterioso y complicado al principio, pero cuanto más se sumerja en todo este mundo, más libre se sentirá.
Los avances científicos no paran de confirmar las propiedades de remedios a base de plantas usados tradicionalmente, a la vez que sacan a la luz nuevos hallazgos.
Y no le miento si le digo que el día que las plantas entran en su casa le cambia la vida.

¿Problemas de sueño?. ¡Mil plantas a su disposición!.

Por supuesto que usted ha oído hablar de la valeriana como ayuda para dormir. Esta planta se viene usando desde tiempos inmemoriales para inducir el sueño (¡ya la recomendaba Hipócrates en la Grecia antigua!).
Pero, si usted tiene problemas de sueño, no se quede sólo con eso. Hay tantas plantas con tantos efectos y matices que seguro que hay una solución perfecta para usted esperándole.
Por ejemplo, le voy a dar la receta de una infusión muy sencilla para regular el sueño que pocos conocen:

Receta para regular el sueño:
  1. Se utilizarán hojas o bayas de laurel preparadas en infusión. Para la infusión con hojas, utilice de 3 a 4 hojas por taza y tome 3 tazas al día, preferiblemente antes de las comidas.
  2. Para las bayas: poner a hervir 10 g en un litro de agua durante 1 minuto y dejar en infusión con el fuego ya apagado durante 10 minutos. Tome de 2 a 3 tazas al día.
  3. Si sus problemas de sueño tienen relación con el estrés, puede irle genial el aceite esencial elaborado a partir de las hojas del naranjo amargo. Sólo tiene que respirar directamente de un pañuelo impregnado con dos gotas o mediante un difusor.
  4. Las semillas de griffonia, que es una planta procedente del África Occidental y Central, aumentan la tasa de melatonina y ayudan a dormir mejor y con un sueño más profundo.
  5. Nuestros expertos recomiendan tomar de 1 a 2 cápsulas de 50 a 100 mg de extracto seco por la noche o bien apostar por una solución glicerinada sin alcohol ni azúcar y tomar de 1 a 2 cucharaditas por la noche con un vaso de agua.
Quijotes del s. XXI.

Todo parece orquestado para vendernos medicamentos artificiales llenos de efectos secundarios, que no son más que copias de lo que la naturaleza nos ha dejado a todos como patrimonio. En las plantas (en sus hojas, en su rizoma, en su raíz…) está el remedio puro, el original.
Las plantas son esa maravilla que la naturaleza ha puesto a nuestra disposición y que han sido utilizadas desde la noche de los tiempos. Pero el avance de la industria farmacéutica, y también los cambios en el estilo de vida, han hecho que nos fuéramos olvidando de ellas.
Para cada enfermedad, cada dolencia, cada malestar y cada dolor hay una planta en algún lugar llena de propiedades para tratarlo. ¿Quién quiere atiborrarse a medicamentos químicos cuando una flor, una hoja o un brote contienen la solución más natural?. Por ejemplo:
  1. El ginkgo y el eleuterococo (ginseng siberiano) mejoran el funcionamiento de las neuronas.
  2. El llantén menor es un tratamiento natural de fondo contra el asma.
  3. La melisa mejora la calidad de vida en caso de colon irritable.
  4. El alga fucus estimula la tiroides.
  5. El alerce refuerza el sistema inmunitario y se recomienda tradicionalmente en caso de infecciones recurrentes, sobre todo para las afecciones otorrinolaringológicas (otitis, sinusitis, laringitis...).
  6. El desmodium, el cardo mariano y la fumaria reducen los efectos indeseables de los medicamentos químicos sobre el hígado.
  7. El rábano negro, la vellosilla y la cúrcuma protegen los riñones.
  8. El hipérico tiene la misma eficacia como antidepresivo que los medicamentos químicos.
  9. Las hojas de alcachofa estimulan la actividad del hígado y la secreción biliar, lo que facilita la digestión de las materias grasas.
  10. El ortosifón se suele recomendar en la India como remedio contra los cálculos renales (las piedras del riñón, que son sumamente dolorosas). También se recomienda para las personas que padecen problemas urinarios (tipo cistitis).
  11. Para las piernas pesadas y los pies hinchados, beba una tisana de diente de león o de saúco negro, que tienen efecto drenante y diurético.
  12. El meliloto y el hamamelis combaten las varices y la insuficiencia venosa.
  13. El harpagofito (o “garra del diablo”), una planta de Sudáfrica que se tomaba antiguamente para atenuar los dolores, en especial los derivados del parto, es igualmente eficaz para tratar los dolores de las articulaciones, los lumbares y las tendinitis. El efecto del harpagofito se verá reforzado con el incienso y la hoja de grosellero negro.
Una infusión que calma el estómago y el intestino.

En una época en la que todo el mundo parece tener problemas de estómago (hinchazón, gases, digestiones pesadas…), déjeme darle la receta de otra infusión.
Se trata de una infusión carminativa (evita la formación de gases en el tubo digestivo), que incluye entre sus ingredientes hinojo.
El hinojo evita que la flora intestinal fermente y permite expulsar los gases, por lo que en infusión es un excelente remedio para la aerofagia, la colitis, la disepsia, el hipo e incluso las náuseas. Además, estimula la secreción biliar, mejora la acción del hígado y es antiespasmódico. ¡Imagínese su efecto beneficioso en las digestiones si además se incluyen otras seis plantas!. Tome nota de la receta:

Receta de una tisana carminativa:
  1. Para preparar esta tisana, mezcle semillas de anís verde, eneldo, alcaravea, comino, cilantro, angélica e hinojo a partes iguales.
  2. Añada una cucharada sopera de la mezcla anterior por bol de agua fría. Caliente hasta que hierva, apague el fuego y deje en infusión entre 10 y 15 minutos. Haga un tratamiento de dos semanas.
Receta “verde” frente al colesterol:
  1. Si tiene alto el colesterol y ya cuida su alimentación, entonces las plantas son su siguiente opción. Puede empezar con una cura de alcachofa, en cápsulas o en extracto hidroalcohólico. Esto suele ser suficiente como complemento de una alimentación rica en fibra y una actividad física regular.
  2. Para reforzarlo, puede combinarlo con cardo mariano (semillas) y un extracto de ajo. Debe seguir el tratamiento entre dos y tres meses.
  3. También es aconsejable tomar complementos de ácidos grasos esenciales de tipo omega 3 para proteger el sistema cardiovascular. Para ello puede tomar todos los días dos cucharadas soperas de aceite vegetal (cáñamo, camelina, nueces o colza).
¡A su salud!.

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