martes, 3 de febrero de 2015

Nuestra intervención, según el Modelo Sistémico-Narrativo

1.- El profesorado y la familia vistos por el Modelo Sistémico-Narrativo.

El profesor es un sistema en sí mismo, la familia también. Tienen sus ideas, creencias, pensamientos, sentimientos, actitudes y forman parte del sistema mayor que es la sociedad, conectando con el resto de las personas que forman parte de ella. Uno y otros trabajan con el niño. Le acompañan en el camino del aprendizaje y desarrollo personal, poniendo en marcha todos sus recursos (conocimientos, actitudes, experiencias…) al servicio del niño.
Y de todos esos recursos, la variable más importante será la relación que establecerán con el niño. Nos sumergimos en el mar inmenso de las relaciones y todo lo que ello conlleva: el respeto, la validación, la comprensión, el ver realmente al otro y estar realmente por el otro. Es por esto por lo que lo más importante en un docente o en un padre/madre será la actitud que nace realmente de la verdadera vocación de ser todos educadores. Y aunque suene muy romántico, podemos llegar a decir que para cumplir esta labor lo primero que se necesita no es tener los conocimientos adecuados, sino “amar” aquello que se hace porque quien recibe esta dedicación merece y necesita un trato digno.

2.- Las situaciones-problema desde la óptica del Modelo Sistémico-Narrativo.

Los problemas pueden ser las propias soluciones que intentamos poner en marcha y que no funcionan.
O dicho de otra forma: en ocasiones, las soluciones intentadas e ineficaces se convierten en el verdadero problema. Si cambiamos la solución ensayada por otra diferente, nueva o más eficaz, podrá desaparecer o mejorar el problema. Imaginemos que la situación-problema está en una parte del sistema, como por ejemplo en un grupo-clase. Al estar todo unido, podremos introducir cambios en otra parte, por ejemplo, en el profesorado, y ver qué influencia tiene en el problema inicial. No importa el punto inicial del movimiento, el cambio se extenderá como las ondas en el mar y lo inundará todo.
Decimos que el modelo es Narrativo porque facilita la reconstrucción de la situación-problema que el sistema ha creado en su entorno a partir de la utilización de determinadas herramientas y técnicas, generando una nueva narrativa que pretende facilitar la comunicación para buscar soluciones eficaces a la misma.
Además de los problemas de primer orden (conflictos, malestar psicológico, cuestiones fuera de la normativa del centro o del hogar, etc.), nos encontraremos con problemas de segundo orden (conflictos de interpretación y diferencias de opinión y visión de los acontecimientos), que se trabajarán a través del cambio del significado (probarnos unas gafas diferentes para ver el problema). El lenguaje es nuestra mejor arma, transformando los significados inútiles por otros más útiles o menos dañinos.

3.- La intervención en el Modelo Sistémico-Narrativo.

La intervención en el contexto educativo debe realizarse en la relación directa con el niño/a y a través de una conversación para el cambio.
Se trata de conversar para crear historias centradas en las soluciones, en el futuro y en el cambio, que abran puertas para que esto ocurra en la realidad. La intervención se desarrolla con conversaciones guiadas, con una estructura, que nos dará las herramientas para encaminar las situaciones-problema que hayamos identificado y queramos cambiar o mejorar, dando protagonismo a todos los participantes, asignando a cada uno la responsabilidad que le corresponde.
Si deseamos intervenir desde la perspectiva del Modelo Sistémico-Narrativo, deberemos realizar una planificación de la acción que prevea la construcción de espacios, protocolos, momentos… donde todos podamos aprender, enseñar y practicar nuevas actitudes, tomar conciencia de nuestras emociones y de las de los demás, y construir a través del diálogo y el consenso nuevos significados, más positivos, más centrados en la soluciones y más respetuosos con todos los elementos del sistema. Y necesariamente lo serán, ya que se habrán creado desde el diálogo y el consenso con las partes implicadas.

4.- ¿En qué consiste la intervención Sistémico-Narrativa?.

Lo importante es saber a dónde vamos. Necesitaremos estar atentos a la relación con los demás y al lenguaje que vamos a utilizar para ello.
Por tanto, y como resumen, podríamos decir que los ingredientes básicos para las intervenciones bajo esta mirada serán:
  1. Asumir que la comunicación es la herramienta necesaria para propiciar un contexto de cambio y mejora.
  2. Aceptar la responsabilidad sobre lo que decimos y cómo nos comportamos en el marco de la mejoría personal, en cualquier espacio, construyendo nuevos significados, más útiles y positivos.
  3. Cuidar y considerar que lo importante es crear relación con los demás y recordar que la intervención es un camino compartido, con una meta que se ha consensuado y con una relación que se ha ajustado amparada por el respeto y la valoración.
Bibiliografía:
  • Beltrán, M. Escuela de la Alegría. Sitio con muchos recursos: http://www.laescueladelaalegria.org
  • Bertalanffy, L. (1975): Perspectivas en la teoría general de sistemas. Madrid: Alianza Universidad.
  • Botella García, L. (2006). Construcciones, narrativas y relaciones: aportaciones constructivistas y construccionistas a la psicoterapia. Barcelona: Ed. Edebé.
  • Gergen, k. J. (1982). Toward transformation in social knowledge. New York: Springer – Verlag.
  • Maturana H. R. y Valera, F. J. (1987). The tree of Knowledge: The biological roots of human understanding. Boston: Shambhala.
  • Ochoa de Alda, I. (1995) Enfoques en terapia familiar sistémica. Ed. Herder.
  • Watzlawick, P., Beavin, J. y Jackson, D. (1983) Teoría de la comunicación humana. Barcelona: Ed. Herder.
(Basado en la documentación del Curso "Comunicación y Convivencia en las relaciones familiaalumnadocentro". Desde la óptica del Modelo SistémicoNarrativo.
Autoras: Dácil Josefa Baute Hidalgo y María de la Cruz Pérez Bethencourt).