domingo, 1 de septiembre de 2013

Disposición ante los estudios

Entendemos por "disposición" a las actitudes que facilitan o dificultan el proceso de crecimiento y desarrollo intelectual.
Estas actitudes son las que moverán a toda la persona, parten de dentro, son profundas; ellas son la primera causa de los resultados que se obtendrán después. Ésa es la razón por la que a nuestros hijos -también a nosotros mismos si estamos llevando a cabo otros estudios- les convenga hacerse estas preguntas:

1.    ¿Cómo funciona mi voluntad en mi trabajo?.
2.    ¿Qué suelo hacer cuando me encuentro con situaciones adversas, con dificultades?.
3.    ¿Me siento bien en mi ámbito escolar?, ¿me siento integrado en él?.
4.    ¿Me ayudan, o dificultan, las relaciones que tengo con mis compañeros y profesorado del colegio?.
5.    ¿Cómo supero las antipatías y antagonismos?.
6.    ¿Confío en mí mismo, en mis capacidades y aptitudes?.
7.    ¿Soy realista en mis planes y proyectos personales?.
8.    ¿Qué quiero conseguir en este curso que empieza?, ¿a qué aspiro?.
9.    ¿Siento deseos de mejorar en todos los sentidos, no sólo en lo académico?.
10. ¿Tengo la disposición de utilizar todo lo que vaya a estudiar o trabajar para crecer como persona y no sólo para sacar buenas notas?.

Estas cuestiones se refieren, como se habrá podido comprobar, a la personalidad que poseemos.

Hay dos formas de apreciar la propia personalidad:
1.    Como algo que está con nosotros y tenemos que conocer y dominar.
2.    Como algo que podemos mejorar cada día, con voluntad, esfuerzo y confianza en nosotros mismos.
Quienes se resignan a ser como son -no por aceptación de sí mismos de manera incondicional sino porque creen que es imposible mejorar- tienden a justificar sus deficiencias y errores, se conforman con  los resultados, no descubren la belleza de la empresa de la propia autosuperación.
Quienes no se resignan a su realidad presente sino que miran a donde quieren llegar, ésos son quienes encontrarán con más facilidad el propio camino ya que aunque cometan errores y obtengan a veces malos resultados no se van a quedar en ello sino que buscarán constantemente las maneras de superar esos momentos.
Autoconocimiento y Transformación.
Son ambas cosas la primera clave para el triunfo en los estudios. Ambas cosas se construyen a lo largo de un proceso largo, no son cosa que se consiga en un momento, precisan de perseverancia en el empeño, situarse siempre en actitud de cambio, de no acomodarnos o someternos a lo conseguido; el "salir de nuestros espacios de seguridad o comodidad" nos impulsará constantemente al aprendizaje y mejora de nosotros mismos.

Lo que a continuación apuntamos son sólo una serie de orientaciones que nos pueden situar en lo que significan el AUTOCONOCIMIENTO y la TRANSFORMACIÓN:
  • Necesitamos descubrir y reconocer los HÁBITOS DE ESTUDIO que cada uno posee o ha desarrollado hasta el momento.
    • ¿Nos han traído buenos resultados?.
    • ¿Son suficientes o deben ampliarse?.
    • ¿Están bien como están o necesitan cambiarse, reformarse?.
    • ¿Cómo adecuarlos a nuestras necesidades y metas?.
  • Es necesaria también la capacidad de ADAPTACIÓN y satisfacción con el espacio en el que estamos -tanto en el que vivimos como en el que trabajamos o estudiamos-.
    • ¿Nos gustan estos espacios?, ¿nos sentimos bien en ellos?.
    • ¿Qué nos desagrada o dificulta de ellos?, ¿qué  nos ayuda?.
    • ¿Qué cambiaríamos de estos espacios para que nos resulten más favorecedores?.
    • ¿Cómo hacer para lograr una mejor adaptación?.
  • Hay que reconocer nuestros BLOQUEOS, nuestras trabas y tensiones muchas veces inconscientes, que dificultan e incluso nos impiden un trabajo cómodo y agradable. Muchas veces estos bloqueos son causa de que malgastemos y agotemos rápidamente nuestras energías. Nos conviene hallar la forma eficaz de superarlos.
    • ¿Qué trabas, bloqueos y tensiones son ésas que nos dificultan y agotan con rapidez nuestras energías?.
    • ¿En qué circunstancias esas dificultades se nos presentan más insalvables?; ¿cuándo nos han resultado más fáciles de superar?.
    • ¿Qué depende de nosotros mismos para poderlos superar?, ¿qué ayudas externas necesitamos para complementar lo que por nosotros mismos no logramos de momento?.
    • ¿Qué y cómo podríamos hacer al respecto?.
  • A veces estos bloqueos, desagrados, tensiones,... se centran en ASIGNATURAS concretas o en PERSONAS y nos basta con escuchar o leer sus nombres para crearnos desasosiego, miedo, sensación de inseguridad, aversión,... Cuando esto nos pase hay que serenar el ánimo y encontrar formas de actuación que nos permitan afrontar una materia o una relación sin que ello nos despiste de nuestros objetivos.
    • ¿Qué asignaturas o profesores nos causan más desasosiego?, ¿cuáles son las razones objetivas?.
    • ¿Cuáles son nuestros objetivos en esas áreas o en esa relación con tal o cual profesor?.
    • ¿Qué alternativas constructivas o positivas podemos adoptar frente a esas materias y a esos profesores que nos causan más desagrado?.
    • ¿Cómo llevar a cabo esas alternativas constructivas?, ¿qué medios vamos a utilizar?.
  • La ENERGÍA MORAL, o fuerza de voluntad, es una disposición personal que nos conviene explorar con frecuencia y en la medida de lo posible tratar de incrementar. El éxito en los estudios no es sólo cuestión de que "nos apetezca más o menos realizar una actividad".
    • ¿Tenemos esa "fuerza de voluntad" que nos permite perseverar con eficacia en una actividad aún a pesar de que nos apetezca poco realizar ese trabajo?.
    • ¿En qué hemos observado que tenemos mayor energía moral o fuerza de voluntad?, ¿en cuáles hemos observado lo contrario?, ¿qué conclusiones sacamos al respecto?.
    • ¿Qué podemos hacer para obtener mayor energía moral y fortalecerla?.
    • ¿Cómo lograr esa energía incluso con aquello que menos nos apetezca?.
  • La CONFIANZA EN NOSOTROS MISMOS y cierta satisfacción en aquello que emprendemos o realizamos son esenciales en esa perseverancia que los estudios necesitan; el pesimismo y las autocondenas no nos sirven para nada, salvo para desanimarnos más todavía y aunque haya errores en nuestro trabajo nos conviene aprender de ellos con sinceridad para no repetirlos después.
    • ¿Nos valoramos a nosotros mismos por encima de nuestros resultados?, ¿en qué lo estamos evidenciando?.
    • ¿Cómo interpretamos un mal resultado?, ¿nos autodescalificamos y resignamos o bien analizamos las causas de ese mal resultado para evitar posteriormente aquello que lo ocasionó?.
    • ¿Qué hacer para crecer en confianza en nuestras posibilidades, en nosotros mismos?.
    • ¿Cómo llevar a cabo, con qué actitudes personales y ayuda externa llegar a esa confianza en nosotros mismos?.
  • Estamos hechos para la relación, la SOCIABILIDAD es esencial; necesitamos aprender a convivir, recibir, dar, compartir, comunicar y participar en proyectos comunes. Si en nuestra actividad estudiantil sabemos obtener una sociabilidad sana, abierta y constructiva obtendremos un gran refuerzo para nuestro rendimiento académico.
    • ¿Cómo son nuestras relaciones sociales?, ¿qué hallamos en ellas?.
    • ¿"Ser extrovertidos" es garantía de éxito en las relaciones sociales?, ¿se puede ser introvertido y al mismo tiempo obtener relaciones sociales plenamente satisfactorias?.
    • ¿Qué dificultades hallamos en nuestras relaciones sociales?, ¿qué ventajas?.
    • ¿Cómo lograr una mejor sociabilidad, seamos o no introvertidos o extrovertidos?.
  • Tener ASPIRACIONES ACADÉMICAS, una nota académica, un grado superior al obtenido hasta el momento,... se convierten en fuerza y estímulo que también podemos aprovechar (no para superar al otro sino para superarnos a nosotros mismos).
    • ¿Cuál es nuestro nivel académico actual en las materias que hemos cursado hasta la fecha?; ¿nos gustaría mejorarlo?.
    • ¿Cómo nos sentimos cuando obtenemos resultados que corresponden con el esfuerzo o trabajo realizado?.
    • ¿Podemos convertir ese sentimiento positivo en una constante en nuestra vida estudiantil?.
    • ¿Qué estamos dispuestos a hacer y cómo para lograr que las aspiraciones académicas jueguen a nuestro favor?.
Conclusiones.
Si somos capaces de conocernos a nosotros mismos, reconocernos tal cual somos, nos pondremos en disposición de mejorar nuestros factores morales, sociales y afectivos. Esta mejora nos llevará a estrenar cada mañana con renovado optimismo frente a las inevitables dificultades o contrariedades con que nos podamos encontrar.
También seremos capaces de ayudar a los demás que, en definitiva, es la mejor manera de ayudarnos a nosotros mismos. Cuando los desalientos o batacazos se presenten... no estaremos solos: sabremos que contamos con nuestra capacidad de reacción y con el apoyo de quien haya sabido leer en su relación con nosotros.

PARA AMPLIAR, CONTRASTAR O PROFUNDIZAR: