Con el
verano llegan las vacaciones, los viajes…y también los problemas de circulación
sanguínea, sobre todo en las piernas.
Seguro
que usted ha viajado más y más lejos que sus padres, y ya no digamos que sus
abuelos.
Irse de
vacaciones a sitios remotos o visitar a miembros de la familia dispersos por
todo el mundo es hoy algo habitual, que antaño estaba lejos de serlo.
Las
distancias que hoy recorremos son inmensas, y en cierto sentido nos hemos
vuelto un tanto nómadas, con aparatos que nos permiten trabajar en cualquier
sitio y estar permanentemente conectados con el mundo, aunque estemos en
lugares remotos.







