domingo, 29 de abril de 2018

Plantas medicinales

Prepare una mezcla a partes iguales de fumaria (útil para el hígado), saponaria (para eliminar toxinas a través de la piel), borraja (para eliminarlas a través del aire espirado), diente de león (para estimular el hígado y la vesícula biliar) y lapacho (para drenar y mejorar las defensas).
Ponga 2 cucharadas soperas de esta mezcla en 1 litro de agua y hierva de 2 a 3 minutos, después déjelo en infusión 10 minutos y finalmente filtre. Debe beberse a lo largo del día, todos los días durante tres semanas.
Esta tisana es una de las preferidas de Michel Pierre, un famoso herborista de la Herboristería Palais Royal de París, donde prepara personalmente las mezclas para sus tisanas. Por supuesto que siempre es un placer pasear por París, entrar en su maravillosa tienda y dejarse aconsejar directamente por Michel.

¿Ha oído hablar de la griffonia?.

Es una leguminosa trepadora de la familia de las fabáceas.
Sus semillas, que se utilizan desde hace generaciones en Costa de Marfil y Ghana, tienen un alto contenido en antioxidantes, vitaminas y sales minerales. Pero sobre todo destaca por contener hasta en un 20% una mezcla de sustancias llamadas hidroxitriptófanos (ó 5-HTP). En el organismo el 5-HTP se convierte en serotonina, precursora de la melatonina, que como sin duda sabrá es la hormona responsable de la sincronización de los ritmos día-noche y de regular los ciclos de sueño. Ya sabe por dónde voy…
Si usted tiene problemas de sueño, debe saber que tomar griffonia ayuda a dormir mejor y con un sueño más profundo. Puede tomarla en extracto seco de semillas (de 1 a 2 cápsulas de 50 a 100 mg por la noche) o en solución glicerinada sin azúcar ni alcohol (de 1 a 2 cucharaditas por la noche, con un vaso de agua).
Esta planta tan eficaz es prácticamente desconocida por quienes sufren trastornos del sueño (y que suelen recurrir a los nocivos somníferos ante la desesperación de dar vueltas y vueltas en la cama sin poder dormir).
Para cada tipo de problema de sueño (recurrente, asociado a la ansiedad…) hay una planta específica que funciona especialmente bien.
Las plantas son un auténtico tesoro que la naturaleza ha puesto a nuestra disposición. Numerosas enfermedades, que actualmente se tratan sistemáticamente con medicamentos poco eficaces e incluso peligrosos, pueden tratarse con excelentes resultados mediante plantas o sustancias vegetales.

La menta, una farmacia gratuita en su propia casa.

Antiséptica, antiinflamatoria, calmante, digestiva, evita las flatulencias y el estreñimiento pasajeros, combate las náuseas y el mareo en los viajes… la menta, además de ser bastante más eficaz que cualquier spray contra el mal aliento, es una planta con infinidad de propiedades.
¿Tiene espacio en casa para una maceta?. Pues eso es todo lo que necesita para contar con una auténtica farmacia en su propio hogar, cultivando una planta que le sacará de muchos apuros.
El crecimiento desde la siembra es bastante lento, por lo que si lo prefiere puede comprarla ya plantada. Le bastan el sol y tierra fresca para crecer y proporcionarle sus fabulosas hojas, pero incluso en zonas de sombra y semisombra crecerá sin problema; así de agradecida es la menta, que además es una planta resistente, que casi nunca enferma.

Manzanilla… ¡no se burle de ella!.

Con sólo decir la palabra manzanilla nos vienen a la mente las infusiones de nuestras abuelas. Infravalorada con frecuencia, la manzanilla es otra planta sencilla y que conviene tener siempre a mano, pues son múltiples sus propiedades.
Pero por supuesto no estamos hablando de comprar en el supermercado la primera caja que encuentre de sobrecitos para infusión. Seamos serios…
Hay varias especies de manzanilla, pero la recomendación que se hace es apostar por la manzanilla alemana, la “auténtica manzanilla”, pues contiene un principio activo muy específico, el camazuleno, que le otorga unas propiedades muy interesantes.
Para empezar, ofrece una acción antiinflamatoria muy potente, por lo que las irritaciones gástricas, incluso las úlceras de estómago o de duodeno, no se resisten a su tratamiento. Además, su efecto antiinflamatorio está reforzado por el efecto calmante de los mucílagos y sus propiedades cicatrizantes, que ayudan a regenerar las mucosas afectadas. Y si la úlcera está causada por la Helicobacter pylori, una bacteria muy resistente capaz de sobrevivir en medios especialmente hostiles del organismo como el estómago, la manzanilla alemana actuará con sus increíbles propiedades antibacterianas.
La mejor forma de aprovechar todas sus propiedades es bebiéndola en infusión, en la que además apreciará mejor su sabor, mucho menos amargo que el de otras variedades de esta planta. Para hacerla debe utilizar un par de cucharaditas de flores por cada taza de agua fría y seguir cuidadosamente las instrucciones de preparación y posología.

La mejor solución... en las plantas.

Todos los productos farmacológicos, absolutamente todos, tienen efectos secundarios. Lógicamente, algunos medicamentos son imprescindibles, pero muchas otras veces la solución está en las plantas. Y es que los remedios a base de plantas son la gran alternativa a muchos y peligrosos medicamentos que tomamos a veces un tanto a la ligera.
Para cada enfermedad, cada dolencia, cada dolor y cada malestar, hay una planta en algún lugar llena de propiedades para tratarla. Por ejemplo:
  1. Contra las lumbalgias, esos dolores de espalda a menudo insoportables que son la primera causa de absentismo laboral, tome escrofularia.
  2. El Ginkgo biloba y el Eleutherococcus senticosus (ginseng siberiano) mejoran el funcionamiento de las neuronas.
  3. El llantén menor es un tratamiento natural de fondo contra el asma.
  4. La melisa mejora la calidad de vida en caso de colon irritable.
  5. El alga fucus estimula la tiroides.
  6. El alerce refuerza el sistema inmunitario y se recomienda tradicionalmente en caso de infecciones recurrentes, sobre todo para las afecciones otorrinolaringológicas (otitis, sinusitis, laringitis...).
  7. El desmodium, el cardo mariano y la fumaria reducen los efectos indeseables de los medicamentos químicos sobre el hígado.
  8. El rábano negro, la vellosilla y la cúrcuma protegen los riñones.
  9. El hipérico tiene la misma eficacia como antidepresivo que los medicamentos químicos.
  10. Las hojas de alcachofa estimulan la actividad del hígado y la secreción biliar, lo que facilita la digestión de las materias grasas.
  11. El ortosifón se suele recomendar en la India como remedio contra los cálculos renales (las piedras del riñón, que son sumamente dolorosas). También se recomienda para las personas que padecen problemas urinarios (tipo cistitis).
  12. Para las piernas pesadas y los pies hinchados, beba una tisana de diente de león o de saúco negro, que tienen efecto drenante y diurético.
  13. El meliloto y el hamamelis combaten las varices y la insuficiencia venosa.
  14. El harpagofito (o “garra del diablo”) es una planta de Sudáfrica que se tomaba antiguamente para atenuar los dolores, en especial los derivados del parto, pero es igualmente eficaz para tratar los dolores de las articulaciones, los lumbares y las tendinitis. El efecto del harpagofito se verá reforzado con el incienso y la hoja de grosellero negro.
En la sociedad actual, todo parece organizado para que tomemos medicamentos artificiales que muchas veces son innecesarios, cuando no dañinos para nuestra salud.

¡A su salud!.