miércoles, 14 de diciembre de 2016

Mal aliento

Que una mala digestión produce gases malolientes (flatulencias) es algo que todos sabemos. Sin embargo, lo que la mayoría de la gente ignora es que una parte de esos gases pasa del sistema digestivo a los pulmones y después es expulsado por la boca con cada espiración.
Desde el punto de vista de la medicina, se trata de una verdad indiscutible: ésta es la causa de algunos casos graves de mal aliento, un tema que suele provocar incomodidad y vergüenza.
Cuando hay un exceso de bacterias patógenas en el intestino se produce un desajuste en el equilibrio de la flora intestinal, lo que da lugar a una excesiva fermentación del bolo alimenticio.
Existen tres grandes tipos de fermentación según sea el lugar del sistema digestivo en que se dan, y cada una de ellas conlleva la producción de distintos gases:
  1. Mucho hidrógeno revela un problema en el intestino delgado, causado por una mala asimilación de los azúcares rápidos, la lactosa (el azúcar de la leche) o la fructosa (el de las frutas, las legumbres o las leguminosas).
  2. Mucho metano es un signo de fermentación excesiva en el colon debido a una digestión lenta.
  3. Si la fermentación se produce en la parte alta del tubo digestivo (desde el estómago a la entrada del intestino delgado), es de tipo ácido y produce acetato de metilo, una sustancia similar al vinagre. En este caso, deberá hacerse todo lo posible para favorecer un correcto vaciado del estómago.
Si el estado de la flora intestinal es bueno, tener gases de manera ocasional tras las comidas es una respuesta fisiológica totalmente normal. Sin embargo, no todo el mundo digiere tan fácilmente las comidas. Cuando aparece un síntoma como la halitosis, es imprescindible actuar cuanto antes, ya que el mal aliento es un signo claro de que en el sistema digestivo está sucediendo algo anormal.

Intestinos insalubres, sinónimo de enfermedades en gestación.

Al pulular ciertas bacterias indeseables por los intestinos, se crea un desajuste local que puede tener consecuencias mayores.
Al provocar ese excedente de bacilos una fermentación excesiva del bolo alimenticio, se favorece también la aparición de pólipos que a su vez provocan carencias nutricionales y debilitan el sistema inmunológico.
Pero los daños causados por la fermentación intestinal van mucho más allá de los trastornos digestivos. Hoy ya se reconoce que son la principal fuente de numerosas patologías: reumatismo, sobrepeso,síndrome metabólico, esclerosis múltiple… ¡e incluso ciertos tipos de cáncer!.
Y la única solución eficaz es tratar el problema de raíz, es decir, atajando esa mala fermentación en el intestino.
Para ello la medicina a base de plantas cuenta con soluciones formidables, que prueban que la Madre Naturaleza realmente lo tiene todo previsto.

Los remedios más eficaces y todos ellos naturales.


A continuación presentamos algunos elementos y acciones que se pueden llevar a cabo si deseamos deshacernos del mal aliento de manera permanente, natural y en sintonía con nuestro organismo (fuente: http://ecoosfera.com/2014/06/mal-aliento-estos-9-remedios-naturales-pueden-ayudarte/):
  1. Hierbas frescas: El perejil es uno de los remedios mejor conocidos para combatir el mal aliento, pero hay otras hierbas frescas (cilantro, hierbabuena, estragón, romero) que también te pueden ayudar con el mal aliento. Puedes masticarlas o hacer una infusión y beberla.
  2. Yogurt: Si no contiene altos niveles de azúcar refinada, el yogurt puede ayudar a combatir el mal aliento. Lee la etiqueta para asegurarte de que tu yogurt tenga cultivos activos. La vitamina D del yogurt crea un ambiente que no permite que las bacterias se desarrollen.
  3. Manzanas, apio y otros alimentos crujientes: Si al masticarlo cruje, te puede ayudar a combatir el mal aliento. Estos alimentos producen más saliva lo cual contribuye a tu salud bucal.
  4. Jengibre: Como remedio, el jengibre generalmente se emplea para ayudar con problemas estomacales y virales, sin embargo al mezclarlo con un poco de limón y agua tibia tendrás una pasta de dientes completamente natural. Para otros beneficios del jengibre, sigue este enlace.
  5. Pimiento, papaya y otros alimentos con vitamina C: Esta vitamina combate las bacterias que crecen en tu boca, y además previenen problemas de las encías y gingivitis. En vez de tomar un suplemento de la vitamina, intenta consumir fresas, papayas y pimientos regularmente.
  6. Té verde: Todos conocemos y aborrecemos el aliento que nos queda después de tomar café. Por el contrario, el té verde previene el mal aliento y tiene muchos otros beneficios para tu salud.
  7. Semillas de hinojo: Generalmente se les conoce por sus propiedades como digestivo, sin embargo son ideales para lidiar con la halitosis porque neutralizan olores desagradables. Como los alimentos crujientes también causan más salivación.
  8. Agua: Simplemente con beber agua ya estás limpiando tu boca y mejorando tu digestión. Enjuagarte la boca con agua sola te ayudará a deshacerte de las bacterias que causan mal aliento.
Recordemos cepillar la dentadura y usar hilo dental después de cada comida, beber siempre mucha agua y evitar alimentos con mucha azúcar refinada. Esto siempre.


PARA AMPLIAR:

PARA LA REFLEXIÓN EN FAMILIA:
  • ¿Qué síntesis podemos hallar con todo lo expuesto -artículo + enlaces para ampliar- sobre las causas del mal aliento, los remedios para combatirlo y estrategias para prevenirlo?.
  • ¿Sufre alguien de la familia de halitosis?, ¿cuáles son las causas?.
  • ¿Estamos tomando realmente todas las precauciones de manera constante para prevenir el mal aliento?. Si no fuera así, ¿cómo lograr un mayor control para prevenirlo?.
  • El mejor cambio se produce cuando la persona se convence a sí misma de que debe emprender ese cambio. Por lo tanto, ¿cómo nos estamos ayudando, cómo nos decimos las cosas, para que cada quien tome las medidas adecuadas para combatir este desarreglo?.