viernes, 2 de diciembre de 2016

Consejos para reducir la factura de la luz y del agua

¿Somos de los que se quedan sin respiración mientras abren el sobre que contiene el recibo de la luz o del agua?.
Llevemos a cabo algunos consejos:

Electricidad.

-Desconectar los aparatos cuando no se estén usando.
El consumo energético de los sistemas en espera (standby) a lo largo del año supera en casi tres veces el consumo de los equipos de refrigeración empleados en verano, según el informe Análisis del consumo energético del sector residencial en España, elaborado por el Instituto para la Diversificación y el Ahorro de la Energía (IDEA).
En ese sentido, hay que apagar los aparatos que no se estén utilizando.
Una posibilidad para facilitar el desenchufado consiste en conectar todos los equipos (Dvd, video, TDT, etc) a "ladrones" con un único botón de apagado.
-La calefacción, a temperatura constante.
La calefacción supone uno de los principales gastos energéticos de los hogares españoles, pues significa casi la mitad (47%) del consumo energético de una vivienda. En ese sentido, trucos como mantener la temperatura constante puede aportar un ahorro del 7%, según la empresa Reparalia. En general, basta con que la temperatura en invierno se sitúe en torno a los 18-20 grados durante el día y entre 15 y 17 grados, por la noche. Cada grado de más supone incrementar el consumo energético un 7%, según Ecologistas en Acción. Cerrar los radiadores si se está fuera de casa más de un día también es una medida conveniente.
-Aislar puertas y ventanas contra las pérdidas de calor.
Medidas tan sencillas como cerrar las cortinas y persianas o colocar tiras adhesivas, masilla o silicona en puertas y ventanas permite un aislamiento rudimentario muy fácil de acometer, si no se cuenta con el presupuesto para instalar puertas y ventanas de PVC y doble acristalamiento.
Otro truco eficaz para mantener el calor es colocar los radiadores a los pies de las ventanas. De esta forma, se crea una cortina de aire caliente que atenúa la exposición al frío exterior.
-Rebelión en la cocina.
En la cocina se utiliza la electricidad de forma intensiva, por lo que un conjunto de sencillos gestos (por pequeños que nos parezcan) pueden aportar un 'pellizco' de ahorro si se suman en el conjunto del año. Para empezar, hay que plantearse si necesitamos que algunos de los útiles que empleamos sean eléctricos (abrelatas, cuchillos, etc), o si podemos 'apañarnos' con su versión manual. Asimismo, es útil emplear las tapaderas y utilizar la olla exprés para reducir el tiempo de encendido de la cocina. Asimismo, el calor residual puede ser otro truco, empleado inteligentemente, pues los alimentos siguen cocinándose en el horno o la vitro cerámica, después de apagado del fuego. Lo mismo sucede con la plancha. En cuanto al frigorífico, no es necesario tener una potencia demasiado elevada, pues los alimentos se conservan bien entre los 3 y 5º C. Por otro lado, la lavadora gasta menos electricidad cuando lava en frío. Asimismo, hay que recordar que el microondas consume menos energía que una 'vitro' al calentar alimentos como un vaso de leche.
-Eficiencia, eficiencia y eficiencia.
A la hora de adquirir electrodomésticos, conviene seleccionar los que sean eficientes energéticamente incluso aunque su coste sea ligeramente superior (hay que tener en cuenta que puede compensarse con el gasto de energía a lo largo de toda la vida del aparato). Asimismo, hay que cambiar las viejas bombillas (a ser posible por LED), a sabiendas de que el 4% del consumo se lo lleva la iluminación de la casa. En general, un mantenimiento y limpieza óptimo tanto de bombillas como de electrodomésticos supone un aumento de la eficiencia.

Agua.
La mejor manera de cuidar el agua, además de no contaminarla, es reducir su consumo, ahorrarla.
-Aseo de todo el cuerpo. Mejor ducha que bañera: la bañera provoca el triple de consumo de agua y no garantiza mayor higiene sino al revés. Evitar mantener la ducha abierta mientras nos enjabonamos; mientras no necesitemos el agua aunque sólo sea por segundos... tener el grifo bien cerrado; tampoco enjabonarse con el agua cayendo: es perderla y además no mejora la calidad del aseo. Usemos los champús y jabonmes líquidos con moderación: su exceso no mejora en nada el aseo del cuerpo, pero sí perjudica seriamente al medio ambiente y a nuestro bolsillo.
-Aseo buco-dental, de las manos y la cara. No mantener el grifo abierto mientras realicemos otras tareas para las que el agua no sea preciso: cuando nos cepillamos los dientes o mientras nos enjabonamos las manos, etc...
-Lavado de verduras. Es necesario lavar bien la lechuga, col, tomates, pimientos, calabacines, frutas que se deseen comer con piel,... pero podemos hacer esto dejando caer el agua que empleemos en un recipiente donde quede almacenada para luego emplear esta agua para regar plantas o para fregar suelos; esto es mucho mejor que botarlas por los desagües directamente.
-Lavadora y lavavajillas. Utilicemos la lavadora y el lavavajillas sólo cuando estén completamente llenos. Con frecuencia abusamos del lavado de ropa cuando echamos a lavar todo lo que toquemos cada día; no es necesario lavara las sábanas a diario (basta una vez a la semana), como tampoco es necesario labar la ropa de vestir también a diario (salvo que esté realmente sucia o la hayamos sudado claramente o bien sea ropa interior -ésta sí debe cambiarse a diario; eso de echar a lavar todo lo que se toca cada día de higiénico tiene bien poco y mucho menos con el Medio Ambiente (para darnos cuenta de ello llevemos el agua que sale de la lavadora a una tina y veremos cuán contaminantes son todos esos litros de agua llena de fosfatos y otras sustancias nocivas vertemos a las cloacas).
-Cisterna del baño y taza del water. Si tenemos posibilidad, utilicemos el agua de la ducha o de la lavadora para rellenar la cisterna del inodoro, no el agua potable. Nunca echemos dentro del inodoro papeles, compresas, colillas ni cualquier objeto que no sea orgánico (ello no sólo puede provocar embozos sino también un consumo innecesario de agua al vaciar la cisterna para que se lleve esa basura). La basura, papel de baño incluso,... a la papelera.
-Fugas. Cuando haya fugas de agua... hay que repararlas cuanto antes no sólo para evitar humedades sino porque ello repercutirá en el ahorro de agua, en el medio ambiente y en nuestro bolsillo. Sólo 10 gotas de agua por minuto suponen 2.000 litros de agua al año desperdiciados.
-Riego de plantas y jardines. En primer lugar, cultivemos plantas que sean propias de nuestra climatología o que precisen poca agua. Utilicemos para ellas el agua sucia de lavar las verduras y frutas y, si tenemos posibilidad, el agua de lluvia que hayamos podido retener con algún recipiente o contenedor; también puede servir el agua que hayamos empleado en cocer alimentos y que luego ya no vamos a necesitar para nada (la dejamos enfriar y listo). Utilicemos para el riego las últimas horas del día: con menos agua obtendremos los mismos o mejores resultados.
-Evitar contaminar el agua. Nada de botar el aceite ni otros líquidos contaminantes por los desagües (el aceite no se mezcla con el agua y se acaba adhiriendo a las paredes de las tuberías de las que es muy difícil de sacar y contribuye a los embozos de las mismas). Aunque no botemos plásticos ni papeles directamente en el mar, lagos o ríos, no lo hagamos tampoco en ningún otro espacio: los días de viento se encargan de llevarlos lejos y en cuanto estas basuras tocan la superficie del agua del mar, río o lago... allí se quedan contribuyendo a su contaminación.

PARA AMPLIAR Y CONTRASTAR:
PARA LA REFLEXIÓN Y DIÁLOGO EN FAMILIA:
  • ¿Qué nuevas ideas te han aportado tanto el artículo como los enlaces para ampliar para poder ahorrar más en el hogar en concepto de electricidad o agua?.
  • ¿Qué otras ideas añadiríamos a lo expuesto que puedan ayudar a otros?.
  • ¿Qué relaciones encontramos entre el consumo de energía y agua en el hogar con el cuidado del medio ambiente?.
  • Si hemos observado que "teníamos mucho que mejorar al respecto", ¿qué podemos hacer de ahora en adelante para que logremos ese ahorro y también mayor respeto al medio ambiente?.
  • ¿Cómo lo vamos a llevar a cabo de manera que nos impliquemos en ello toda la familia?.