viernes, 22 de mayo de 2015

Para los golpes de calor

Cada vez son más frecuentes los llamados "golpes de calor" que, bien en verano o bien en otras fechas inusuales para estas temperaturas, producen una pérdida de líquidos y sales minerales (cloro, potasio y sodio, entre otros) necesarios para el organismo. Este hecho puede provocar deshidratación y agotamiento e incluso agravar una enfermedad crónica.

Recomendaciones generales.

Si nos encontramos en casa:
  1. Mantengamos las persianas bajadas y las ventanas abiertas pero no mucho, con el fin de permitir la adecuada ventilación de la vivienda y al mismo tiempo evitar que el aire caliente del exterior caliente demasiado rápido el espacio interior.
  2. Abramos persianas y ventanas por la noche cuando ya las temperaturas exteriores son como las interiores o son más bajas.
  3. Ocupemos los espacios de la casa que más frescos se mantienen.
  4. Tomemos duchas o baños de agua del tiempo con frecuencia.
  5. Bebamos por lo menos siempre que tengamos sed, a ser posible agua del tiempo: no por estar más fría el agua nos refrigeraremos más. Bebamos incluso antes de tener sed y más si vemos que estamos sudando.
  6. Verifiquemos con frecuencia la situación de niños y mayores, especialmente si padecen algún problema de salud.
  7. Evitemos comidas copiosas o que tengan muchas grasas o calorías, tomemos verduras y frutas. Comamos menos cantidad y más veces al día. Las comidas calientes pocas y en las horas de mayor calor menos.
  8. Evitemos en lo posible las bebidas alcohólicas y el tabaco, así como la cafeína: estos elementos deshidratan.
  9. Evitemos en lo posible el uso de acondicionadores de aire: generan una atmósfera artificial -además de otros problemas de salud- y nos obligan a afrontar cambios bruscos de temperatura cuando dejamos los espacios en los que estos artefactos actúan; es preferible el uso de ventiladores.
Fuera de casa:
  1. Evitemos salir de casa durante las horas centrales del día (entre las 12 del mediodía y las 6 de la tarde que son las horas en que más suele apretar el calor), salvo que tengamos que hacerlo por necesidad.
  2. Reduzcamos la actividad física: ésta genera calor y aumentará más aún la sensación calor asfixiante, especialmente si la realizamos al aire libre en las horas centrales del día.
  3. Si tenemos que hacer actividades en el exterior durante las horas de calor, no olvidemos tomar descansos aunque sean cortos pero frecuentes y protegernos del sol.
  4. Usemos ropa de tejidos naturales, ligera, holgada -no ajustada- y de colores claros, a ser posible de algodón. (Los colores oscuros absorben mucho más el calor que los colores claros; los tejidos plásticos son totalmente contraindicados con temperaturas altas).
  5. Protejámonos con sombrero, gorras, pañuelos, gafas de sol y cremas protectoras solares. Los sombreros nos aportan sombra y aunque las gorras y pañuelos no nos aporten ese beneficio más que en el espacio que tocan sin embargo absorben el calor exterior y alivian la temperatura de la cabeza.
  6. Caminemos en todo lo posible por espacios en los que haya sombra, por escasa que sea o bien sea sólo de sol y sombra (zonas de arbolado).
  7. Lavarnos la cara, mojarnos los brazos,... con frecuencia ayudan a refrigerar el cuerpo.
  8. Si tenemos que hacer un viaje largo no olvidemos descansar y refrescarnos con frecuencia. (Si viajamos con otras personas tengamos previsto líquidos para hidratarse en suficiente cantidad para todos. Si no los llevamos aprovechemos las "estaciones de servicio" para obtener estos recursos).
  9. Nunca dejemos a los niños en el interior de un vehículo cerrado. Si ello no se nos ocurre en días normales... mucho menos en días de calor.
  10. Cuando vayamos a entrar en el vehículo que ha estado expuesto al calor fuerte, abramos primero todas las puertas y dejemos que se ventile y salga fuera todo el calor acumulado y los gases que los materiales del coche han desprendido por efecto del calor; al cabo de un par de minutos su interior será ya mucho menos nocivo.
Para detectar si alguien está siendo afectado gravemente por el golpe de calor.

Existen algunos síntomas que nos pueden alertar sobre la posibilidad de que alguien esté padeciendo un golpe de calor:
  • Obviamente, una temperatura muy alta.
  • Un dolor de cabeza acompañado de náuseas, sed intensa, convulsiones, somnolencia o pérdida de conocimiento.
Ante la aparición de estos síntomas, traslademos a la persona a un lugar más fresco, démosle agua, mojémosle, le abaniquemos y avisemos a los servicios sanitarios.

Colectivos de riesgo.

Hemos de tener especial cuidado con aquellos pacientes incluidos en uno de estos grupos:
  • Personas mayores de 75 años, personas con discapacidades físicas o psíquicas, o con limitaciones de movilidad o autocuidado.
  • Personas que realizan una actividad física intensa (laboral, o no).
  • Personas que han de permanecer o realizar actividad física al aire libre (incluidas, como veíamos en el capítulo anterior, las actividades laborales).
  • Bebés.
  • Personas con hipertensión arterial, diabetes mellitus, enfermedades cardiovasculares, enfermedades respiratorias (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) o bronquitis), renales, Parkinson, Alzheimer, obesidad u otras enfermedades crónicas.
  • Personas que toman medicamentos especiales: tranquilizantes, antidepresivos, psicotropos o diuréticos.
  • Personas con problemas mentales y de conducta debido al uso de sustancias psicoactivas o alcohólicas.
  • ...
Otras recomendaciones.

- Revisemos con nuestro médico de cabecera si la medicación que podamos estar tomando algunos miembros de la familia puede influir en la termorregulación y si se ha de ajustar o cambiar.
- Si vamos a emprender un viaje y vamos a estar en otro lugar un tiempo relativamente largo busquemos información de los horarios de los centros de Atención Primaria que haya en el lugar.
- Las farmacias pueden sernos también de mucha ayuda sobre cómo evitar los problemas de salud causados por el sol y el calor.
- Sigamos las predicciones meteorológicas que puedan anticiparnos cuáles serán los días más calurosos para tomar las medidas necesarias para contrarrestar ese calor.

PARA AMPLIAR, CONTRASTAR O PROFUNDIZAR:
PARA LA REFLEXIÓN EN FAMILIA:
  • ¿Qué nos han parecido estas recomendaciones?. ¿En qué nos ha servido este artículo?.
  • ¿Qué otras orientaciones o consejos hubiéramos apuntado nosotros?.
  • Hay opiniones que aconsejan el uso de "acondicionadores de aire" basándose en el hecho de que se emplean en los hospitales; incluso nos invitan a irnos a pasear por dentro de las grandes superficies comerciales ¿qué opinamos al respecto?.
  • ¿Qué criterios o precauciones tener en cuenta para el uso de acondicionadores de aire cuando tengamos que usarlos?.