jueves, 28 de noviembre de 2013

La Biblia, ese libro de libros

Cuando oimos la palabra "Biblia" nos vienen a la mente dos ejemplos de libro: uno con muchos dibujos e historias fantásticas pensado para los niños y el otro... un tocho gordo de mucha letra y con numeritos por todas partes.
Una y otra imagen hacen mención a lo mismo: la Historia de Salvación de un pueblo en todo su proceso de encuentro y diálogo con Dios a través de los acontecimientos cotidianos que este pueblo va experimentando a lo largo de toda su trayectoria como tal pueblo pero desde la perspectiva de su fe: desde sus orígenes hasta el culmen de la revelación de ese Dios dado en Jesucristo y pregonado por la primitiva Iglesia.

Para nosotros, los adultos.
Quizás necesitemos algo de "cultura bíblica", así que proponemos hacer una lectura atenta de los siguientes recursos que en parte nos exponen puntos coincidentes y en parte también se complementan:

Si hemos hecho esa lectura atenta que proponíamos es seguro que ahora mismo contamos con una base importante bastante amplia y que nos va a ayudar a comprender el alcance y trascendencia que esta "colección de libros" ha significado y significa especialmente para judíos y cristianos.
También es posible que nos hayan surgido dudas, se nos planteen serios interrogantes,... y necesitemos ahora resolverlos para seguir avanzando en su adecuada comprensión. Si es así, sepamos que existen recursos formativos al respecto: para ello están las "escuelas de Teología, estudios bíblicos, formación bíblica para adultos,..." abarcando todos los niveles; en nuestra parroquia podrán informarnos con amplitud y claridad al respecto.
Anotamos aquí un enlace-web que nos muestra información con bastante amplitud sobre todo lo que en ella se escribe, nuestra "Historia de Salvación":
¿Y con nuestros hijos?.

  1. Para poderles dar una buena formación en el hecho religioso y, por lo tanto, en el  conocimiento de la Biblia tenemos la  posibilidad de "apuntarles en su colegio a la asignatura de Religión"; tenemos ahí un derecho que podemos ejercer y una oportunidad que podemos aprovechar.
  2. Si además de la clase de Religión queremos mayor formación al respecto y ayudarles a profundizar en la vivencia de su fe... contamos con la ayuda de las parroquias (catequesis parroquial).
  3. Y si queremos que todo ese conocimiento no se quede en el ámbito de la teoría y como algo que "se aprende fuera de casa"... hagamos de la Biblia un punto de referencia entre nosotros y nuestros hijos en casa, en cualquier momento o circunstancia.
¿Y cómo se puede hacer esto?.
Primero y principal: "Hagamos con la Biblia aquello que quisiéramos que hicieran nuestros hijos".

A la Biblia nos podemos acercar de muchas maneras: con mirada de incredulidad y sin embargo disfrutar enormemente de ella (hay personas que se autocalifican de "ateos" y sin embargo disfrutan de su belleza literaria y sus diversos lenguajes literarios, estilos diferentes, imágenes literarias,...);  pero también podemos acercarnos a ella desde la fe -mucha o poca- y descubrir en ella no sólo el proceso que un pueblo experimentó en su relación con Dios; su Historia de Salvación es también la nuestra; todos podemos vernos reflejados en ella.

Si nuestros hijos, pues, nos ven entusiasmados con ella y no la tomamos como un libro más que adorne una estantería... propiciaremos que también ellos la vean como algo vivo, algo que les pueda decir, hablar,en su momento presente de niños o jóvenes,... Curiosamente un mismo texto bíblico leído por un niño o por un joven o adulto dice a cada cual algo común pero también muchas cosas diferentes.

1.- CULTURA BÍBLICA. Empecemos por ayudarles a conocerla materialmente:
  1. De igual manera que abrimos una gabeta por curiosidad, "para ver lo que hay dentro", animemos a nuestros hijos a abrir una biblia, dejémosles que exploren a su aire y nos puedan decir después "qué hallaron en ella que les llamó la atención". Esto nos aportará infinidad de pistas para el diálogo posterior y ampliar el conocimiento bíblico.
  2. Planteemos unas preguntas que ellos puedan resolver buscando nuevamente en ella: ¿Cuántos libros tiene toda la Biblia?, ¿cuántos hay en el Antiguo testamento?, ¿cuántos en el Nuevo Testamento?. ¿Cómo se llama el  primer libro de la Biblia?, ¿y el último?. ¿Qué son esos números que hallamos en medio de los textos bíblicos?, ¿por qué unos son grandes y otros son chiquititos?; ¿cuál es el libro que menos capítulos tiene?, ¿y el que más?.  ¿Cómo se abrevia tal libro?, ¿y tal otro?. Etc... El  mejor sistema de aprendizaje es "buscar por uno mismo una información o enseñanza".
  3. Enseñémosles a localizar cualquier texto en la Biblia (podemos ayudarnos del vídeo que incluimos en este artículo o bien hagámoslo a nuestra manera); en apenas media hora nuestros hijos habrán explorado todo tipo de citas bíblicas y sabrán interpretarlas todas. Para esto puede ayudar el que o bien tengan idea ya de los nombres de los libros que componen la Biblia y el orden en que están en ella... o bien tengan a mano toda su relación con sus respectivas abreviaturas.
  4. Animémosles a conocer bien la Biblia: su historia, sus autores, sus contextos culturales, sus lenguajes, sus enseñanzas fundamentales,...
  5. ...
2.- REFLEXIÓN Y VIDA CRISTIANA. Si la Biblia habla de la relación del ser humano y Dios, de su Historia de Salvación, entonces todo lo que en ella encontramos tendrá mucho que decirnos sobre la vida que vivimos o queramos vivir. Para hacerla vida y contrastar la nuestra con su mensaje podemos emplear varias maneras:

  1. Cuando nuestros hijos se van a la cama: Leer un pequeño fragmento y después comentarlo (qué nos dice ese texto, en qué nos hace pensar, qué nos enseña o nos propone para nuestra vida) y sacar conclusiones prácticas que nos sirvan para revisar nuestro día a la luz de esa enseñanza.
  2. Si es por la mañana, orientar esa enseñanza hacia las actitudes que queramos vivir a lo largo del día coherentes con la enseñanza recibida.
  3. Aprovechar las celebraciones litúrgicas (tiempos litúrgicos y otras fiestas cristianas) para reflexionar también sobre los textos bíblicos que la Liturgia nos propone para dichas celebraciones; reflexionemos juntos, padres e hijos, sobre esas lecturas,  busquemos juntos conclusiones prácticas que nos impliquen a todos y hagamos por vivirlas después pero desde el autoanálisis, no desde la crítica de lo que ha hecho o dejado de hacer el otro.
  4. ...
3.- ORACIÓN PERSONAL O COMUNITARIA. Sin reloj, sin agobios, sin prisas... Igual que podemos hacer nosotros, indiquemos esto mismo a nuestros hijos:
  1. La Biblia contiene gran cantidad de textos que son expresión de oración con los que podemos orar con nuestros hijos.
  2. Dejar que ella nos hable, sin buscar lo que queremos hallar: Consiste en poner una biblia de canto y dejar que se abra en la página que sea, acercarnos después y leer el primer fragmento que se nos ocurra leer -sin explorar antes su contenido- y pensar después: ¿qué me está diciendo este texto hoy y aquí, en este momento?.
  3. Siempre y en todo caso, interiorizar, dejar que la Palabra nos hable y halle eco en nosotros; sin buscar recetas, sin pre-juicios, callando nuestras voces interiores,... así es como finalmente nos encontramos con el "Dios que me habla".
  4. Podemos ayudarnos de un ambiente que facilite esta interiorización. Cada cual conoce su realidad y lo que al respecto pueda hacer.
  5. ...
PARA LA REFLEXIÓN EN FAMILIA:
  • ¿Qué pensamos, padre y madre, de nuestros conocimientos de la Biblia?. ¿Qué lagunas o limitaciones,... y puntos fuertes o fortalezas tenemos al respecto?.
  • ¿Con qué dificultades nos encontramos a la hora de comunicar nuestro conocimiento sobre la Biblia a nuestros hijos y, por otra parte, qué nos está ayudando en esta labor?.
  • Caso de no ser cristianos, ¿qué valores descubrimos en la Biblia que sin embargo sí nos animan a darla a conocer a nuestros hijos?.
  • ¿Compartimos las ideas que en este artículo se exponen para educar a nuestros hijos en el conocimiento y manejo de la Biblia?, ¿qué otras añadiríamos?.
  • ¿Qué ayudas necesitamos para crecer en formación bíblica?, ¿qué podrían hacer desde este blog para favorecer esa formación?.
(Para cualquier respuesta que crean conveniente compartir, les sugerimos que las expresen a través del espacio para "Comentarios" o bien escribiendo a santi257@gmail.com ).

RECURSOS INTERACTIVOS BÍBLICOS: