jueves, 26 de septiembre de 2013

Proceso de ponerse a estudiar

Es complejo eso de "estudiar", no es simplemente coger un libro y meterlo en el coco ni almacenar en nuestra memoria todo lo que hemos leído o visualizado en internet. Hay que aprender a realizar un proceso tal que nos permita ser eficaces en nuestra intención de "estudiar unas materias".
Todos tenemos experiencia de lo que nos ha ocurrido cuando hemos emprendido una tarea con "pasividad, indolencia, lentitud absurda,..." ¿qué resultados obtuvimos con esa forma de emprender la actividad?.
Hemos descubierto que necesitamos RIGOR, es decir, plantearnos con seriedad y sentido de la responsabilidad lo que vamos a hacer, para qué y cómo,... pues de eso penderán muchas consecuencias.

¿Qué supone este rigor?. Tres actitudes esenciales:

1ª)- ACTITUD POSITIVA.
Practicar la simpatía con lo que se hace o se quiere hacer, el gusto por el trabajo acabado, limpio, ordenado y bien hecho. Hacerlo con antipatía, resignación, "sin alegría",... es empezar "de aquellas maneras" y sólo generaremos más desgana todavía.
  • ¿Con qué actitud empiezan nuestros hijos el trabajo académico cuando están en casa?.
  • ¿Cuáles son las causas de esa actitud?.
  • ¿De qué manera podrían nuestros hijos iniciar y desarrollar la actividad de este trabajo con más positividad?.
  • ¿Cómo podríamos influir o ayudar nosotros, los padres y madres, para mejorar esa actitud?.
2ª)- PLENA DEDICACIÓN.
Es decir, implicando todas las fuerzas de nuestra personalidad en el objeto de estudio. Si vamos a por el mínimo esfuerzo y con la mínima inversión hallaremos los resultados mínimos. Sólo cuando nos entreguemos de lleno a lo que hacemos o queremos hacer es cuando tendremos la seguridad de que estamos trabajando en serio y que eso tendrá su buen fruto.
  • ¿Qué planteamientos se hacen nuestros hijos cuando estudian o trabajan un tema?, ¿sólo cumplir y salir del paso sin más... o aprovechar esa actividad para crecer en ese conocimiento y en habilidades para adquirirlo y luego saberlo expresar y utilizar en la práctica?.
  • ¿Podríamos ayudar a nuestros hijos a ampliar sus expectativas al respecto?, ¿cómo?.
3ª)- CONTINUIDAD Y PERSISTENCIA.
Es muy aconsejable no tener prisa cuando estamos encima de unos libros o unos trabajos que haya que realizar frente a un ordenador, con un mural, etc... pero "para no tener prisas" es necesario emprender pronto el empeño por esos estudios y mantener la constancia, perseverar en el esfuerzo,... y así será cómo el trabajo realizado calará en nosotros, asimilaremos mejor los contenidos, aprenderemos a aprender y obtendremos resultados mucho mejores con menos atracones de última hora que de bien poco sirven a fin de cuentas.
  • ¿Cómo suelen empezar nuestros hijos cada curso?, ¿muestran interés por organizar de manera coherente su tiempo libre al nuevo curso que empieza?.
  • ¿Estudian sólo si hay exámenes a la vista o lo van haciendo ya desde el primer día de clase, repasando en casa lo que dieron en el aula?. ¿Mantienen la constancia en ello?.
  • ¿Cómo podríamos los padres y madres ayudar a crear mayor continuidad y persistencia en su trabajo estudiantil?.
"Una hora de estudio auténtico supone más rendimiento que cinco horas de estudio aparente". Y... ¿qué es "estudio auténtico"?.
  1. Aquél que se hace sin prisas ni resignación.
  2. El que concentra toda la personalidad y no se pierde en mil cosas que no vienen a cuento ni se van detrás de la última mosca que revolotea por cualquier lugar.
  3. Ése que provoca cansancio real y hace que necesitemos descansar o buscar necesariamente un cambio de actividad.
  4. El que produce resultados que se pueden apreciar y nos hace sentirnos bien con nosotros mismos.
  5. Aquél en el que hemos empleado tiempo para prepararlo y se puede valorar una vez concluído.
  6. Ése que hacemos con decisión, con ganas, con plena entrega y pasión.
  7. ...
Fases de este proceso.
Momento inicial: DISPOSICIÓN.
Tiende a ser breve. Prepara la mente y los espacios para el trabajo:
  1. Hacemos memoria de lo que nos proponemos hacer durante ese tiempo que tenemos disponible.
  2. Prevemos todo lo que vamos a necesitar para poder realizar adecuadamente nuestras tareas y lo recopilamos para tenerlo a mano.
  3. Adecuamos el espacio físico, ambiente,... para facilitar al máximo nuestro trabajo.
  4. Relacionamos lo que ya teníamos hecho con lo que vamos a emprender.
Este momento supone ruptura con lo que se estaba haciendo anteriormente y nos hará bien hacerlo con calma, conscientes de lo que con ello queremos conseguir.

Momento central: REALIZACIÓN.

Es el momento de trabajo por excelencia: concentración en lo que hacemos, esfuerzo, dominio de la imaginación y de los caprichos... para que estos elementos no nos dominen a nosotros.
Este momento requiere EXCLUSIVIDAD: plena dedicación, sin medias tintas. Es el momento en que:
  1. Establecemos relaciones entre lo que ya sabíamos con lo que se nos presenta como reto para un mayor  aprendizaje.
  2. Realizamos síntesis de ideas, esquemas,... estructurando y clarificando los contenidos.
  3. Llevamos a la práctica las técnicas adecuadas de estudio para las materias específicas que estamos trabajando.
  4. Realizamos ejercicios que nos ayuden a comprobar que captamos perfectamente el contenido.
  5. Memorizamos aquello que nos conviene tener muy claro, ya que ello nos permitirá ahorrar tiempo en la realización de nuevas tareas relacionadas.
  6. Sacamos consecuencias de todo lo trabajado aplicándolo a nuestra experiencia en la vida real: lo relacionamos constantemente con nuestra experiencia.
Momento complementario: REFORZAMIENTO.
Es el espacio para la síntesis final. Centramos las ideas, repasamos lo esencial, no es un repaso general sino sólo de lo esencial. ¿Sólo al final de todo el proceso de estudio?,... podría ser pero es más útil hacerlo de manera intermitente tras cada contenido diferenciado del anterior. ¿En qué consiste?:
  1. Resúmenes.
  2. Revisión de los puntos débiles hasta conseguir que sean fuertes.
  3. Completamos ideas que hayan quedado algo cojas o incompletas o no claramente relacionadas con la realidad.
  4. Buscamos ejemplos y aclaraciones para fortalecer los puntos débiles y completar las ideas que quedaron cojas.
Siempre y en todo caso, tratemos de desarrollar este proceso de estudio desde el primer instante en que tengamos ocasión; sin prisas, sin agobios, pero con constancia o perseverancia en el esfuerzo y sin postergar nada innecesariamente.

PARA AMPLIAR, CONTRASTAR O PROFUNDIZAR: