Mi última lección va a ser un repaso a las ideas en torno a las cuales ha
girado la educación que tu madre y yo hemos querido daros a ti y a tu hermana.
La voy a acompañar del testimonio de algunas personas que han sido importantes
en nuestras vidas.
En el Principito aprendimos que lo esencial es invisible a los ojos y que
no se ve bien sino con el corazón. Víctor e Irene: quiero estar con vosotros en
el lugar más hondo de vuestro corazón. Y desde ese lugar quiero hablaros.







