domingo, 29 de mayo de 2016

¿Cuánto vale una 1ª Comunión?

Hace unos días leí esto en una página web. (Concretamente en http://www.ellahoy.es/mama/articulo/cuanto-cuesta-una-primera-comunion/183571/):

La Primera Comunión: ¿Cuánto cuesta organizarla?. ¿Quieres conocer cuál es el precio que supone una Comunión?. A continuación, te revelamos cuál es el presupuesto que tienes que preparar. 
Las celebraciones de las Comuniones se concentran, sobre todo, en los meses de abril y mayo. Son muchos los detalles que debes cuidar en la organización de una Comunión desde, por ejemplo, el lugar donde se va a organizar el banquete, el catering, la elección del vestido o el traje, los regalos caseros de Primera Comunión hechos por ti misma o comprados en una tienda especializada, entre otros muchos más.
Según estudios realizados por la Organización de Consumidores, preparar la Primera Comunión de tu hijo conlleva un gasto aproximado de 3.600 euros, aunque en función del número de invitados puede alcanzar los 6.000 euros. Pero, ¿de dónde salen estos números?.
  1. El traje. Una de las cosas que más ilusión le hace al niño en su Primera Comunión es el traje que lucirá ése día. Es cierto que las niñas resultan más caras que los niños puesto que la indumentaria de aquéllas requiere más complementos.
  2. El vestido de las niñas oscila entre los 300 y los 500 euros, aunque se puede incrementar mucho más si se opta por un vestido a medida. A esta cifra habrá que sumar los complementos: peluquería, adorno el pelo, guantes, bolsito, zapatos, calcetines, medallita…, lo que aproximadamente pueden suponer otros 300 euros más.
  3. En el caso de los niños, el vestuario varía normalmente entre el traje de marinero, almirante o “de calle”. Los gastos oscilan entre los 120 euros del más económico hasta los 400 euros del traje de almirante. Respecto a los complementos como estos incrementan el coste en otros 100 euros adicionales.
  4. El banquete. Ésta es la parte de la celebración que es más costosa. Si bien es verdad que encontrarás menús para todos los bolsillos, los precios oscilan entre los 40 y los 120 euros. Asimismo, el número de invitados también influye directamente en el coste. 
En línea con el presupuesto destinado al banquete se encuentran aquellas actividades que se celebran después de la comida y que van a entretener a los niños a la vez que permiten a sus padres disfrutar de la sobremesa. En función del tipo de actividad elegida puede variar entre los 25 y 70 euros a la hora.
  1. Los recordatorios. Éste es un elemento que no puede faltar en la Primera Comunión de tu pequeño. Se trata de un detalle tradicional con el que obsequiar a los invitados para que nunca olviden el día de la Primera Comunión de tu hija o tu hijo. El precio de cada recordatorio ronda los 4 euros.
  2. El reportaje fotográfico. Entre las cosas más bonitas de este día es realizar un reportaje fotográfico de los protagonistas que sirva para guardarlo el resto de la vida. El precio de un reportaje fotográfico completo ronda aproximadamente los 300 euros.
  3. Los regalos. Asimismo, para que los invitados no olviden la celebración de este día es conveniente obsequiarles con un detalle. En función del tipo de regalo y el número de detalles varía su precio. Sin embargo, encontrarás una gran variedad de regalos a partir de los 3 euros. El límite lo estableces tú.
Pero... esto ¿qué es?.

Sí, sí, eso es: ¿Qué es esto?. Porque podrían añadirse más cosas que nada, pero NADA tienen que ver con lo que es realmente la 1ª Comunión:
  1. Existen "listas de 1ª Comunión" (igual que existen las "listas de boda") que se dan a conocer a familiares y amigos para que adquieran una serie de regalos "en determinado lugar o red comercial" (ya saben ustedes lo que es eso y para qué está montado).
  2. Al hilo de este negocio y desde su filosofía puramente consumista no es de extrañar que hayan surgido ya las "Primeras comuniones civiles".
¿De qué estamos hablando?.

La 1ª Comunión no es más que "la primera vez que una persona (tenga la edad que tenga, sea varón o mujer, sean cuales sean las circunstancias) recibe a Jesús sacramentado y participa plenamente de todo lo que significa la Cena del Señor.
Y recibir a Jesús en el pan y el vino es recibirle a Él por lo tanto con todas las implicaciones que ello tiene:
  1. "Adoptar las actitudes y estilo de vida de Jesús haciéndose UNO con Él y en Él", de tal modo que en su proceder se pueda adivinar claramente su identidad cristiana aunque para ello no necesite ni decir una palabra ni colgarse ningún cartel que diga "yo soy cristiana/o".
  2. "Hacerse UNO también con todos los demás", ya que si Jesús es uno... y todos le recibimos en la Eucaristía... ello se ha de traducir en UNIDAD entre todos nosotros. Y donde hay unidad, hay amor, solidaridad, acogida, comprensión, armonía, paz, justicia, alegría, compromiso y libertad.
  3. "Partirse para darse" igual que hizo el Maestro. Él si hizo PAN PARTIDO para poder llegar a todos y dar vida a todos. Ello implica apertura, tolerancia, disponibilidad,... como la vivió Jesús de Nazaret.
Y... ya está: eso es celebrar la Comunión, sea la 1ª o sea la enésima. ¿Dónde está toda la parafernalia consumista y a veces esperpéntica en que hemos convertido -o hemos permitido que conviertan la 1ª Comunión?. ¿Es necesario todo ese berengenal, todos esos agobios, gastos totalmente superfluos y complicaciones que no tienen nada que ver con recibir a Jesús en la Eucaristía?.
¿De qué sirve si no la catequesis preparatoria?. Ésta ha de servir precisamente para que la persona que vaya a recibir a Jesús en la Eucaristía tome conciencia de lo que eso significa. Y si no sirvió para eso... fue tiempo perdido y simple "trámite" para justificar el petardo final. Si algunos lo único que valoran es ese petardazo... pues dejémoslo para ellos pero nosotros vayamos a lo que realmente vale.
Afortunadamente, cada vez más, se dan experiencias de comunidades cristianas que apuestan por una mayor autenticidad, por el significado real de este sacramento. Hay experiencias de niños/as que el día de su 1ª Comunión reciben a Jesús incluso como uno más en medio de la gente, situándose igual que los demás -porque así lo quieren- y si no fuera porque alguien hizo mención al hecho dándole la bienvenida a la participación plena en este sacramento... nadie se daría ni cuenta.
En esas celebraciones todo lo que relata la parte inicial de este artículo sobra, no existe pero no por ello disminuye la alegría ni la fiesta; más bien es al revés: crece y se hace más auténtica.
Desde estas líneas... ¡¡FELICITACIONES!! a esas comunidades cristianas.

PARA AMPLIAR, CONTRASTAR O PROFUNDIZAR:

  • Siendo coherentes con lo que significa realmente este sacramento: la Eucaristía, ¿cuándo podríamos decir que estamos preparados para recibir a Jesucristo sacramentado?.
  • ¿Cómo vivimos nosotros mismos la Eucaristía?, ¿qué trascendencia tiene la participación en este sacramento para nuestra vida cotidiana?.
  • ¿Cómo catequizar a nuestros hijos, desde la familia -no sólo desde la parroquia-, para que vayan comprendiendo lo que significa recibir a Jesús?.