sábado, 21 de julio de 2012

Primeros dos años: Cambios cognitivos

Un niño de 2 años se lanza a reconocer su entorno y es capaz de conseguir logros:
  • Andar torpemente.
  • El bebé es capaz de experimentar con personas y con objetos.
  • También anticipa acontecimientos futuros.
  • Es capaz de expresarse con sencillez pero con eficacia, consigue lo que quiere.
Estos logros han sido muy estudiados. Los que lo estudian son Piaget (percepción psico-motora) y Los Gibson. Ambos se centran en el estudio de la percepción temprana (de 0 - 2 años). Delimitan el concepto de los abordajes; para ellos la percepción es un proceso cognitivo activo, no está recibiendo el impacto sensorial sino que discrimina.
Un estímulo en general presenta distintos abordajes, es decir, distintas formas y oportunidades de interacción, de percepción. Los niños desde muy temprana edad van a poder realizar muchos abordajes con los objetos, las personas:
  1. Uno de ellos es el llamado de la agarrabilidad, aprenden manipulando distintos objetos, según el alcance, la forma, el tamaño y la textura el niño empieza a percibir qué objetos son agarrables y cuáles no.
  2. Perciben la agarrabilidad antes de poseer la destreza manual para agarrar con éxito.
  3. Las caras de las personas: perciben pronto la agarrabilidad. Aprenden del mundo gracias a esto.
  4. Abordaje de la succión: empiezan a discriminar.
  5. Abordaje de los objetos que hacen ruido, los mueven para comprobar si hacen ruido.
  6. Comprobar si lo objetos se mueven o no.
Es muy importante facilitar al niño distintos abordajes, la estimulación que permita muchos abordajes es muy positiva.

Otros logros cognitivos:
  1. La percepción de la constancia de los objetos: los objetos siguen siendo los mismos a pesar de que se muevan,... a pesar de que la percepción espacio - tiempo es distinta.
  2. La percepción de la profundidad: actitud que les permite diferenciar donde están situados los objetos en un mundo de tres dimensiones.
  3. La percepción dinámica: el bebé tiende a percibir el movimiento de los objetos, les atrae mucho los objetos en movimiento.
  4. Percepción transmodal: habilidad que poseemos desde el primer mes de vida que consiste en que podemos utilizar la información de uno de los sentidos para imaginarnos información de otro causal sensorial, de otro sentido.
  5. Los niños conocen el mundo y son capaces de hacer categorías. Aunque no tienen el nombre, tienen capacidad de organizar su percepción.
  6. Los niños desde muy temprana edad (4meses) presentan capacidad de discriminar números, cantidades. Reaccionan ante los cambios de cantidades.
  7. La memoria a L/P (largo plazo) es muy rudimentaria, no está muy desarrollada, no es capaz de organizar datos para recuperarlos en el tiempo.
  8. La relación causa - efecto, ya es capaz de predecir acontecimientos futuros. Aprende que si toca el calentador se quema.
La inteligencia en los bebés es difícil de medir. Se mide en relación con la velocidad de habituación, consiste en la rapidez con la que los niños pierden interés ante los objetos a estímulos que les presentamos repetidamente.
La rapidez se relaciona con el rendimiento del niño.
Los niños que más pronto se habitúan a lo conocido se muestran más inteligentes, rinden más.
Lo innato se desarrolla o se paraliza, y la inteligencia es algo innato.
La inteligencia se mide en función de la velocidad de habituación y depende del desarrollo que se haga de esta cualidad.
Piaget: (etapas).
La etapa sensorio-motora la podemos entender subdividiéndola en fases:
  • 0 - 1 mes. Comienza a succionar, mirar, agarrar y escuchar.
  • 2 - 4 meses. En esta etapa la inteligencia se sigue desarrollando a través de la que se conoce como primeras adaptaciones adquiridas esto se lleva a cabo mediante la acomodación y coordinación de los reflejos.
  • 5 - 8 meses. (la tercera y cuarta fase están muy relacionadas). La inteligencia se desarrolla de tal manera que los acontecimientos que al bebé le resultan agradables los va a repetir, esto se llama reacciones circulares. Piaget consiste en repetir una y otra vez las conductas que dan placer. Las reacciones circulares se pueden dividir en primarias y secundarias.
    • Reacciones circulares primarias: el bebé repite aquellas conductas en las que su cuerpo es su medio de contacto (ej. chupar el dedo).
    • Reacciones circulares secundarias:  aquéllas conductas que con el entorno (persona, objeto) son las que le producen placer (ej. tienen una taza, tocan un tambor).
  • 9 - 12 meses. El bebé desarrolla procedimientos en los que se anticipa a las conductas de los demás, a las respuestas de otras personas y objeto, es muy importante porque desarrolla conductas intencionadas. Toma conciencia de las causas y efectos ("si tiro algo mamá se enfada").
  • 13 - 18 meses. Fase de la experimentación. Aparecen las reacciones circulares terceras a diferencia de las anteriores el niño introduce múltiples variaciones en la conducta.
  • 18 - 24 meses. Se desarrollan combinaciones mentales de tal manera que ya no le hace falta el ensayo-error, la experimentación, sino que va a reconocer la realidad mediante una representación mental.
Adquisición del lenguaje. Chomsky - Skinner.
Los niños nacen biológicamente preparados para adquirir el lenguaje.
Chomsky define que en el cerebro existen lo que él llama dispositiva de adquisición del lenguaje, DAL.
Estos dispositivos son los que van a permitir al ser humano que se desarrolle velozmente el lenguaje. Al mismo tiempo los adultos que acompañan al bebé van a reforzar el desarrollo del lenguaje, el adulto interacciona con el niño a través del “baby - talk” los adultos hablan de manera diferente cuando se dirigen a un niño.
Skinner: el bebé aprende gracias al reforzamiento del adulto.
Etapas del lenguaje.
  • Recién nacido. Llanto, expresión de su cara, así se comunica.
  • A los 2 meses. Múltiples ruidos: murmullos que la madre empieza a descifrar cada ruido.
  • 3 - 6 meses. Nuevos ruidos como los chillidos y los trinos.
  • 6 - 10 meses. Algo universal el balbuceo, incluso los niños sordos empiezan a emitir sílabas.
  • 10 - 12 meses.  Comprende palabras sencillas; los niños que oyen normalmente empiezan a señalar cosas cuando quieren algo, el niño sordo es incapaz de señalar los objetos. El bebé sordo omite muy rápidamente el balbuceo.
  • 13 meses. Emite las primeras palabras reconocibles en su lengua materna. Podemos distinguir dos tipos de niños:
    • Niños que son referenciales o expresivos. Referenciales: suelen utilizar palabras para denominar "casa, agua, mamá". Expresivos: adquieren palabras que le sirven en la interacción social. Ej. "quiero, no, más, mío, por favor".
  • 13 - 18 meses. Hay adquisición importante de vocabulario.
  • 18 - 21 meses. Hay una explosión, empieza a aprender más de 30 palabras por semana.
  • 21 mes. Expresa holofrases. Es capaz de expresar ideas en una sola palabra.
  • 24 meses. Aparecen las frases con varias palabras. Se completa el ciclo de la adquisición del lenguaje con frases con más de una palabra.
Nuestra interacción con los hijos en relación con lo cognitivo.
En esta etapa de los dos primeros años, en relación con lo cognitivo, encontramos no pocas conclusions prácticas:
  1. Comprobemos si lo aquí expuesto se corresponde con lo que observamos en nuestro hijo en cualquiera de estas etapas o fases pero sin obsesionarnos con las posibles y naturales diferencias (cada persona tiene su proceso y sus ritmos)... y acudamos al pediatra cuando observemos situaciones tales como:
    • Que nuestro hijo o hija se aleja mucho de lo que supuestamente tendría bien desarrollado en las edades aquí expuestas (podría ser que sufriera anomalías y tuviera necesidad de atención especial, o bien sencillamente no le estemos acompañando adecuadamente en su proceso de crecimiento y maduración personal).
  2. De acuerdo con estas fases o etapas del desarrollo cognitivo, vayamos estimulándole, adecuando esos estímulos a su capacidad real de aprovecharlos (esto como actitud general en todo).
  3. Importantísimo el que fomentemos constantemente nuestra comunicación con los hijos, tanto verbal como no-verbal: gestos, caricias, frases claras y sencillas pero sin "ñoñerías": los niños a estas edades no tienen la riqueza de vocabulario que nosotros podamos demostrar... pero no son bobos y entienden más de lo que nos parece.
  4. ¿Cuándo enseñarles el valor de las normas?: Desde ya; antes de cumplir el año saben ya lo que es correcto de lo que no lo es y lo averiguan "según nuestra respuesta" ("si boto un plato al suelo, mamá o papá se enfadan").
  5. Si tienen capacidad de hablar y cuentan con un vocabulario mínimo (a partir del primer año) no caigamos en su comodidad de que nos pidan lo que fuere sólo señalándolo con el dedo o lloriquear cada vez que quieran algo; hay que procurar que expresen verbalmente lo que quieren y resaltar su esfuerzo cuando así lo hagan evitando reirnos de sus expresiones (si nos mofamos de sus expresiones podemos provocar su retraimiento y falta de interés en seguir expresándose verbalmente).
  6. ...
  7. Compartamos con el resto de la familia estos criterios y pongámonos de acuerdo en observarlos igualmente, sin desautorizarnos unos a otros nunca delante de los niños (podemos debatir entre los adultos lo que queramos o veamos conveniente, pero ante los niños tengamos siempre una actitud unánime).
  8. Siempre y en todo caso, no escatimemos ocasión de expresar a nuestros hijos que les amamos; hagámoslo de mil y una maneras, todos los días, y que este amor es incondicional, aún incluso tras alguna trastada dándoles a entender que sabemos distinguir entre "lo que ellos han hecho" -debemos hacerles saber el valor de sus acciones- de lo que "ellos son".
PARA AMPLIAR, CONTRASTAR O PROFUNDIZAR: