viernes, 18 de diciembre de 2015

Hijos de padres separados ante las nuevas parejas de sus padres

Las reacciones de los hijos pueden ser muy variadas ante el anuncio de que un padre o madre haya encontrado una nueva pareja después de la separación, pero en general, se pueden seguir estas recomendaciones para evitar rechazos hacia la misma:
  1. Expresarles, insistentemente, que nadie sustituirá a su padre/madre.
  2. Que, su padre/madre y la nueva pareja, son personas distintas, con funciones diferentes en la familia.
  3. No hay que forzar la aceptación de la nueva pareja de su padre/madre; ésta debe darse naturalmente. Incluso aceptar que, en un principio, se dé cierto rechazo hacia ella, ya que es habitual que así suceda.
  4. No tratar de comprarlos con regalos materiales, sino conquistarlos con palabras y acciones demostrativas de afecto.
  5. Convencerlos de que la nueva persona que se incorpora a la familia, no hará disminuir el afecto que se les tiene; ni que les quitará tiempo de atención hacia ellos.
  6. No asediar a los hijos con preguntas sobre la vida privada de su ex pareja, ni juzgar sus actividades delante de éstos; menos aún a sus nuevas amistades o relaciones de pareja, para poder reclamar que su ex pareja no haga lo mismo; y de esta manera poder mantener una relación sana que enseñará a los niños a respetar también la nueva vida de sus padres separados.
  7. Compartir con la nueva pareja la educación de los niños y todo lo relacionado con ellos; a pesar de que decisiones importantes pesen sobre su padre y madre, aunque estén separados.
  8. Para explicarles la nueva situación, decirles a los niños que ha encontrado una nueva persona con quien rehacer su vida, que le hace muy feliz como hombre/mujer; y que todos juntos compartirán una vida más alegre en el hogar. 
Es importante considerar que se debe tener mucha paciencia, porque los niños necesitan su tiempo de adaptación para la nueva situación. Habrá momentos de avance y retroceso, hasta que todo se normalice definitivamente. Con el transcurso del tiempo, cuando los niños comprueben que la vida familiar cotidiana ha mejorado, y vean a su padre/madre feliz y que su nueva pareja no es un rival sino alguien más para sumar entre sus afectos; terminarán aceptándola.
Si la nueva pareja también tiene hijos, es necesario estar muy atentos a la relación entre los hijos de ambos; ya que a veces, esto complica aún más la convivencia de la nueva familia. Cuando estén todos juntos en casa, considerar un sitio de alojamiento para cada uno de ellos por separado, ya que imponerles compartir un lugar o actividades, en un principio, puede provocar rechazo al pensar que están perdiendo sus espacios privados e individualidades.
Si no se logra la aceptación de la nueva pareja por parte de los hijos en un tiempo prudencial (generalmente, no más de 2 años), y/o la relación se torna violenta, conflictiva, es aconsejable consultar con un psicólogo especializado en terapia de familia.

La nueva pareja de papá o mamá.

Los padres separados que logran rehacer su vida con una nueva pareja, se encuentran, muchas veces, con la dificultad de que los hijos no lo acepten. Esa situación puede traer serios conflictos en la convivencia de la familia reconstituida y la preocupación por no saber cómo mejorar la situación y conseguir que sus hijos cambien de actitud.
Pueden, incluso intentar boicotear la nueva relación de su padre/madre, resistiéndose a admitirla; a tal punto de exigirle que la concluya.
Aparecen todo tipo de caprichos para poner a prueba a la nueva pareja y comprobar hasta donde resisten.
Es decir, son múltiples las señales de rechazo que emiten los hijos ante la nueva pareja del padre o de la madre. Es muy complicado poder manejar las situaciones delicadas que se dan en las relaciones cotidianas con los hijos a raíz de la incorporación de una nueva persona –extraña a los ojos de los hijos- en el hogar.
Todo puede ser más problemático aún, cuando la nueva pareja tiene además hijos de un matrimonio anterior, y se da el encuentro de los hijos de uno y otro. Es natural que surjan competencia, celos y pugnas entre ellos.
Entonces, será necesario que:
  1. En el caso de convivir los hijos de uno con los del otro, la pareja sea muy justa y equitativa con la adjudicación de premios y arrestos a los hijos de uno y otro.
  2. Sostener la comunicación permanente, con la consecuente expresión abierta de pensamientos y sentimientos, como la herramienta cotidiana para la prevención, y resolución, de conflictos familiares.
  3. La nueva pareja no provoque en el otro progenitor, ni siquiera sin intención, un descuido de sus hijos. También, a veces, como la relación afectiva entre los padres y los hijos es muy fuerte, puede provocar celos en la nueva pareja y alejarla aún más de ellos. Por esto, es importante, que cada uno encuentre su lugar y cumpla su rol específico, sin invadir ni sentirse invadido por el otro.
  4. Dejando un espacio y tiempo para que la relación del padre/madre biológico con su hijo tenga una intimidad y atención especial. Permitiendo que las decisiones sobre ellos la tomen su padre y su madre biológicos.
  5. Y, por el otro lado, la nueva pareja, también debe brindarse sus momentos de intimidad lógicos de una relación amorosa.
Las familias reconstituidas, es decir, luego de una separación, cuando el padre/madre establecen una nueva relación de pareja, y conviven, tiene sus particularidades, son una organización con un funcionamiento diferente, con roles y lazos afectivos distintos. Pero todo ello, no implica que no puedan llegar a funcionar con armonía y felicidad como una familia nuclear tradicional.
Las dificultades propias de estas estructuras familiares reconstituidas están relacionadas, principalmente con:
  1. El rechazo de los hijos hacia la nueva pareja del padre/madre biológico.
  2. La competencia afectiva entre la relación de ésta y la relación con los hijos.
  3. La imagen social negativa de la función de madrastra/padrastro influye indirectamente sobre el comportamiento de éstos, tratando de agradar a cualquier precio para romper con el mito de la madrastra/padrastro “malvados”.
  4. La incertidumbre, entre los integrantes de la familia, sobre cómo deben relacionarse entre ellos y qué piensan unos de otros.
  5. Los problemas consecuentes de una mala relación con la ex-pareja, influyen en la actual pareja. 
De todas ellas, las más preocupantes son las que afectan directamente al rechazo de los hijos a la nueva pareja de su padre/madre. Porque es una situación que genera conflictos muy graves en la convivencia; y, principalmente, porque es el síntoma de que los hijos están sufriendo con la nueva realidad familiar. Por esto es importante, darle mucha atención y abordar el problema para su resolución.

Causas por la que los hijos rechazan la nueva pareja de su padre/madre.

Diversas son las causas debido a las cuales, a los hijos les cuesta aceptar la nueva pareja de su padre/madre, entre ellas:
  1. No pueden evitar verla como sustituta del padre/ madre biológico.
  2. No aceptan la separación de los padres y al aparecer una tercera persona, concluyen que la reconciliación de sus padres ya es imposible, por culpa de aquella.
  3. La consideran como competidora por el afecto y compañía de su padre/madre.
  4. Debido a la separación de sus padres, sienten que la familia como ideal de unidad y amor se les desmorona. Se sienten inseguros: su padre/madre que tanto amaba a su madre/padre, de repente deja de hacerlo y pronto puede amar a otra persona; esto los perturba aún más.
  5. Piensan que esta nueva persona es rival de su progenitor sustituido; al haber sido elegida como superior o mejor a aquel.

PARA AMPLIAR, CONTRASTAR O PROFUNDIZAR:
Si no es nuestro caso, tomemos nota igualmente de todo aquello que unos y otros sí tenemos en común:
- El cariño, los afectos, la intimidad y el desarrollo de nuestra vida íntima de pareja que siempre deben tener su espacio particular. Mostrémonos un cuidado especial renovado cada día.
- El amor y educación de nuestros hijos, como tarea personal y compartida entre los cónyuges. Cuidémosles especialmente también, ahora que aún están con nosotros.

Si acaso sí es nuestro caso:
  • ¿En qué nos hemos visto reflejados tras la lectura de este artículo?.
  • ¿Qué elementos de juicio hemos hallado tanto en el artículo como en los enlaces-web para ampliar, contrastar y profundizar y que nos han servido para abordar mejor nuestra propia realidad?.
  • ¿Qué pautas apuntaríamos como esenciales para lograr una buena armonía tanto en la nueva pareja como también en relación con los hijos y para que éstos vayan asumiendo cada vez mejor la presencia de un padrastro/madrastra en su nueva realidad familiar?.
  • ¿Qué estrategias nos han venido bien hasta la fecha y creemos que es aconsejable seguir adelante con ellas para el bien de nosotros mismos y de nuestros hijos?.