jueves, 22 de enero de 2015

Construccionismo Social

El Construccionismo Social va más allá del Constructivismo. Si este último plantea que "la realidad es determinada por nuestra percepción personal", el Construccionismo Social afirma que "esa misma realidad es determinada no sólo por lo que pensamos individualmente de ella, sino por lo que compartimos de ella socialmente a través del consenso y la comunicación entre las personas y las sociedades". Los consensos y las estructuras sociales determinan y construyen lo real, y el lenguaje es la herramienta creadora de consensos que prescriben lo que decidimos que es real.

Cambios en la percepción del desarrollo humano.

Los cambios en la Sociedad a lo largo de la historia han determinado distintas realidades en los centros escolares y la tipología de situaciones-problema que se dan en ellos. Por ejemplo, hace unas décadas la infancia estaba concebida como una etapa del ser humano donde éste no tenía capacidad para generar ideas, opiniones… El niño era simplemente un ser inacabado capaz sólo de recibir información para poder crecer. Por ello, las aulas estaban formadas por pupitres fijos al suelo, dirigidos hacia el profesor, donde el niño sólo escuchaba.
Hoy en día se considera la infancia de otra manera, más rica en recursos, capaz de poner en marcha un autoaprendizaje o autocrecimiento, y esto ha cambiado la forma de dar clase. Han aparecido nuevas concepciones del proceso de enseñanza y aprendizaje, nuevas actitudes y metodologías y a la vez, nuevos problemas.

A modo de ejemplo, cuando no estaba tan estudiado el Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH), o cuando no estaba "tan de moda", los niños y niñas "etiquetados" con este diagnóstico no existían. Eran los niños revoltosos o malcriados que no se comportaban adecuadamente en clase. Sin embargo, hoy en día, al nombrarse tanto y estar tan presente y próximo a las familias, aparecen más y más niños TDAH. En definitiva, los problemas no existen sino que los construimos de forma paralela a los cambios sociales. El lenguaje, la herramienta que utilizamos para comunicarnos y llegar a consensos sociales, es el instrumento que vamos a “manejar” para crear determinadas realidades tanto en los centros escolares como también en los ámbitos familiares y también en otros ámbitos sociales.

Características del Construccionismo Social.

Podemos decir que el Construccionismo Social:
  1. Busca construir significados a través de procesos que podemos seguir. (Se centra explícitamente en el rol de los procesos sociales en la construcción de significados).
  2. En un sentido amplio, el Construccionismo Social implica una orientación concreta hacia el conocimiento, un modelo que sostiene que lo que conocemos y los discursos sobre ello son construcciones derivadas de un proceso de diálogo público y social.
  3. El Constructivismo Social no ubica el conocimiento ni dentro ni fuera de las mentes individuales, sino “entre” las personas. El conocimiento se genera en la interacción y negociación colectiva de significados compartidos.
  4. Al rechazar la noción objetivista del conocimiento como representación interna, el Construccionismo Social comparte la visión del conocimiento como una construcción social (Gergen, 1982).
Se abre camino lo social frente a lo individual. Se presta especial atención a fenómenos como el lenguaje, el diálogo, la negociación, las prácticas sociales, el posicionamiento conversacional, los rituales, las prácticas culturales, etc. Y aquí podemos preguntarnos: ¿cuánto de lenguaje, diálogo, negociación, rituales… hay en los centros escolares?, ¿y en nuestros ámbitos familiares?.
A modo de resumen, podemos decir que los axiomas o principios del Construccionismo Social son los siguientes:
  1. Somos seres eminentemente sociales.
  2. La realidad se construye a través del consenso social, de la interacción con los demás.
  3. La realidad es narrativa: a través del lenguaje construimos la realidad.
(Basado en la documentación del Curso "Comunicación y Convivencia en las relaciones familiaalumnadocentro". Desde la óptica del modelo SistémicoNarrativo.

Autoras: Dácil Josefa Baute Hidalgo y María de la Cruz Pérez Bethencourt).


Implicaciones del Construccionismo Social en las relaciones familiares.

Podríamos analizar nuestras relaciones familiares a la luz de las ideas expuestas anteriormente tratando de reflexionar juntos, especialmente en pareja, sobre ellas:
  • El modo en que nos dirigimos el uno al otro (en la pareja):
    1. ¿Consideramos a nuestra pareja como "alguien a quien darle constantemente instrucciones de cómo hacer en casa, con los hijos, en la relación con los vecinos, etc...."?
    2. ¿O más bien "alguien con quien dialogar, razonar y consensuar maneras de interactuar en estos ámbitos mencionados"?.
    3. ¿Qué resultados pueden esperarse de optar por la dinámica 1. o bien de la 2.?.
  • El modo en que nos relacionamos con los hijos:
    1. Si tuviéramos que medir en una escala de 0 a 10 el grado de escucha y atención a nuestros hijos (de menos a mayor calidad en esa escucha y acogida) ¿qué número nos pondríamos a nosotros mismos y por qué?.
    2. ¿Qué consecuencias creemos que produce ese grado de atención y escucha que les brindamos?.
    3. ¿Qué elementos están jugando a nuestro favor y qué otros vemos que nos dificultan en la construcción conjunta de nuestra relación y de la realidad que queremos?.
    4. ¿Cómo fortalecer unos y aminorar o eliminar los otros?.
  • Inéditos viables:
    1. ¿Qué resultados obtendríamos, cómo nos sentiríamos y les ayudaríamos a sentir, si lográramos una atención completa de nuestros hijos y en el diálogo con ellos lográramos el pleno entendimiento, la total complicidad, la sinergia natural con la que soñamos?.
    2. ¿Qué habría que hacer en primer lugar para alcanzar ese sueño?, ¿y qué haríamos a continuación?.
Puede parecer todo esto muy abstracto pero lo podemos concretar; vamos a tratar de ejemplificar:


  1. En lugar de decirle a la pareja: "Yo no sé que hacer con el comportamiento que tiene nuestro hijo, así que habla tú con él a ver si logras algo; yo no quiero saber ya nada del asunto". Diríamos: "Me siento desconcertado acerca del comportamiento que tiene nuestro hijo, ¿cómo lo ves tú?, ¿qué podríamos hacer y cómo?".
  2. En lugar de decirle a nuestro hijo: "Suspendiste 4 asignaturas en la 1ª evaluación; está claro que no pegaste golpe en ese trimestre; a partir de ahora vas a dejar la televisión y los jueguecitos al 100% y como te vea perdiendo el tiempo te vas a enterar; tú a mí no me vuelves a hacer pasar por esta vergüenza". Diríamos: "Menos cuatro asignaturas aprobaste todas las demás en la 1ª evaluación; ¿qué planes te propones para que en la segunda acabes aprobando todas?; ¿cómo te sentirías logrando ese objetivo?; ¿en qué y cómo crees que te podríamos ayudar nosotros?".
  3. En lugar de quejarnos de lo mal que va nuestro hijo en la escuela sin ir más allá: "¡Vaya colegio este que elegimos para nuestro hijo!, ¡son incomprensibles estas notas que le ponen a nuestro hijo!. En cuanto acabe el curso... lo cambiamos de colegio y se acabó". Diríamos: "¿Qué opinas sobre estas notas que le están poniendo a nuestro hijo?, algo no va bien, hemos de hablar con su tutor y resto del profesorado a ver cómo lo ven ellos y buscar juntos -ellos, nosotros y nuestro hijo- una realidad mejor para todos".
En los tres ejemplos se ven claras unas diferencias muy importantes: Para practicar el "construccionismo social" ponemos el centro de atención en la RELACIÓN existente entre nosotros, no en las cosas ni en nadie en concreto sino en lo que conjuntamente, fruto de la relación, podemos alcanzar.
Buscamos constantemente alternativas que construimos juntos a sabiendas de las limitaciones que haya pero buscando superarlas mediante el diálogo, escucha, acogida mutua, y visión positiva de la realidad.
Manteniendo estas actitudes podríamos plantearnos cualquier situación y abordarla con ese mismo esquema.

PARA AMPLIAR, CONTRASTAR O PROFUNDIZAR: