miércoles, 24 de septiembre de 2014

En octubre empiezan

A veces, podemos tener este diálogo con nuestros hijos:
- "Hoy en el cole nos juntamos todos los niños en el patio, cantamos canciones, hicimos juegos,... algunos recitaron poesías sobre la paz; todos los niños del cole participaron, desde los más pequeñitos de Infantil hasta los mayores de 6º. Estuvimos así toda la mañana. Fue todo muy bonito".
- "Y... ¿no tuvieron clase en toda la mañana?".
- "No, papá, es que hoy es el "Día de la paz". Ya llevábamos toda la semana preparando este día, haciendo ensayos,...  muchas cosas, papá".
...
Puede que nos planteemos -como sí es el caso de algunos que así lo han reconocido:
- "Mucha fiesta, mucha fiesta,... se pasan el año celebrando esto, lo otro,... cuando no es el "día de la paz" es el  día del Medio Ambiente o si no el de Canarias, o bien la Fiesta de la Alegría, etc...  y se arrean con eso días enteros y horas y horas de preparación... en vez de dedicar ese tiempo a estudiar buenas Matemáticas o Lengua, o Inglés,...".
¿Lo pensamos así también nosotros?. ¿Nos parecen esas celebraciones una "pérdida de tiempo"?.
 
¿Qué son estas celebraciones?.
Son las mismas que conocemos fuera de la escuela,... sólo que apenas si nos enteramos que estamos en ellas debido a nuestro corre-corre de todos los días y a que, por lo general, los medios de comunicación no les prestan suficiente atención, salvo que tengan que ver con el negocio mercantilista aprovechándose de las mismas (entonces sí hay bombo y platillo).

Son una manera de educar nuestra sensibilidad hacia una serie de realidades sociales, religiosas, medioambientales, culturales, económicas,... y siempre relacionadas con los valores humanos que nos aportan siempre la oportunidad de conocer esas realidades, ampliar nuestro conocimiento sobre las mismas o profundizar en ellas y, sobre todo, nos impulsan a la reflexión y a tomar postura, compromiso con nuestro mundo y a concretar nuestras ideas o nuestros buenos deseos... para que esa teoría que se predica no se quede todo en palabras o en gestos bonitos.

No son en modo alguno una "pérdida de tiempo".
Puede que en esos días se expliquen pocas Matemáticas, poca teoría del Lenguaje o no se dediquen horas para Inglés u otras áreas,... pero son una ocasión excelente de "interrelacionar todos los conocimientos, habilidades y destrezas de todo el alumnado" para conseguir además de manera colaborativa un resultado acorde con sus capacidades y hábil manejo de las herramientas de que hayan contado para llegar a ese fruto.

Es en ocasiones así donde se evidencia "para qué nos sirven todos esos saberes y conocimientos que nuestros hijos adquieren en el día a día de su labor académica"; en esas celebraciones:

1.   Hay ejercicio de la INTELIGENCIA INTERPERSONAL (los niños/as desarrollan su capacidad de relacionarse, llegar a acuerdos y respetarlos para lograr un bien común, desarrollan sus habilidades sociales, ejercitan el trabajo colaborativo,...).

2.   Ponen en juego también la INTELIGENCIA LINGüÍSTICA (hay comunicación verbal, ejercicio de la escucha activa, realización de escritos en los que se evidencian sus habilidades y saberes en cuestión de ortografía, redacción, conocimiento gramatical,...).

3.   Ejercitan en gran medida también la INTELIGENCIA CINÉTICA o CORPORAL (múltiples ejercicios físicos, coordinación corporal, danza, deportes, juegos que requieren movimiento e interacción adecuada con el entorno, representaciones plásticas -dramatizaciones-,...).

4.   Dan muestras de la INTELIGENCIA MUSICAL realizando diversos ejercicios relacionados (audición musical, canto, coordinación corporal siguiendo un ritmo, distinción de distintos sonidos y práctica de diversos instrumentos,...).

5.   Promueven y desarrollan la INTELIGENCIA NATURALISTA (son varios días al año en que se trabaja la concienciación en relación con el entorno natural; se realizan actividades en las cuales se realiza una observación y atención a este medio natural y se insta a mostrar las actitudes y habilidades en el cuidado de las plantas, animales,...).

6.   Realizan actividades relacionadas con la INTELIGENCIA VISUAL-ESPACIAL (crean dibujos, colorean, rotulan, ejercitan la imaginación y aplican sus conocimientos a eso que imaginan y crean a partir de ese juego, confeccionan collages, esculturas-monigotes, escenarios nuevos,...).

7.   Interviene la INTELIGENCIA LÓGICO-MATEMÁTICA también (se realizan cálculos de tiempo y de espacio, utilizan el lenguaje simbólico, se generan hipótesis y se resuelven empleando el razonamiento y la lógica, se plantean y resuelven problemas no necesariamente numéricos,...).

8.   Fortalecen y hacen madurar su INTELIGENCIA INTRAPERSONAL (intervienen las emociones y la capacidad para controlarlas y canalizarlas, se ejercita la concentración a la hora de realizar cualquier ejercicio, concienciación sobre la propia responsabilidad en la ejecución de las tareas o responsabilidades personales,...).

A los docentes, educadores en general, nos incumbe organizar con los niños y niñas esas actividades "celebrativas", diseñar adecuadamente y con perspectiva educativa todo el plan de actuación, observar con atención su desarrollo e ir interviniendo en la medida en que sea necesaria esa intervención de manera que puedan cumplirse los objetivos o metas que pretendemos en todos los niveles.

Estas celebraciones especiales, pues, lejos de ser una pérdida de tiempo son excelentes herramientas educativas no sólo para "llamar la atención sobre el valor de las mismas sino también para continuar en el constante proceso de enseñanza-aprendizaje que en realizad acabamos viviendo todos".

La escuela es preparación para la vida desde la vida.
Si esto es así... entonces la escuela es pieza clave en la educación de nuestros hijos; de ahí nuestra insistencia en este artículo, como en tantos otros, en que "hagamos equipo con los docentes", vayamos todos a una, propiciemos la constante comunicación, colaboración mutua,...

Las "celebraciones especiales del año" no son un simple pasatiempo más o menos festivo, son mucho más que eso. Tienen una finalidad educativa porque eso que se celebra tiene TODO que ver con lo que vivimos a diario; esas celebraciones hablan de crecimiento personal, de convivencia constructiva con nuestro entorno social y natural, de respeto al otro, colaboración, solidaridad, tolerancia,... y todos esos valores -bien entendidos y vividos- pueden hacer que ya desde pequeñitos vayamos creciendo en mayor conciencia de quienes somos, para qué estamos aquí y hacia dónde caminamos o podemos hacer caminar nuestro mundo... si queremos. Está en nuestras manos.

PARA LA REFLEXIÓN EN FAMILIA:
  • ¿Qué pensamos nosotros, como padre y madre, de estas celebraciones especiales del año?. ¿Cómo hemos vivido hasta ahora la puesta en marcha de esas celebraciones?.
  • ¿Hemos participado alguna vez en la preparación y desarrollo de las mismas no sólo en casa sino también en el colegio de nuestros hijos?. ¿Qué reflexión hemos obtenido de ello?.
  • Si no hemos participado nunca de esas dinámicas celebrativas ¿nos gustaría participar?, ¿cómo podríamos hacer al respecto?.
  • ¿Cómo reforzar desde el hogar los valores y toda la importancia que estas celebraciones tienen?.
PARA AMPLIAR CONTRASTAR O PROFUNDIZAR: