viernes, 12 de septiembre de 2014

Cómo ayudar a los hijos en los estudios

En el artículo "Le cayeron 3 suspensos en la 2ª evaluación" publicado en el blog "Educando Juntos" apuntábamos algunas ideas que podrían responder a la pregunta que abre este nuevo artículo. En él, sobre todo, proponíamos establecer un diálogo franco, honesto con nuestros hijos cuando ya han caído algunas "calabazas"; era y es un diálogo que también se puede tener ahora mismo, cuando todavía estamos arrancando pero ya cogiendo velocidad en este nuevo curso escolar.

Poner las cosas en su sitio.
Puesto que el éxito de nuestros hijos en los estudios no se produce por arte de magia sino que entran en juego todos los elementos que lo pueden dificultar y también fortalecer... es conveniente que los tengamos en cuenta desde el primer momento. Y... ¿qué elementos son ésos?; podríamos resumirlos en estos cuatro:

  1. Motivación de nuestros hijos de cara a su trabajo académico.
  2. Los apoyos que les podamos brindar los padres y madres.
  3. La orientación que el profesorado pueda aportarnos.
  4. El esfuerzo y la adecuada organización de nuestros hijos para alcanzar sus metas.
Motivación.
Es el primero y principal factor. Nuestros hijos necesitan saber "para qué estudian", qué quieren conseguir con su trabajo académico, qué beneficios les aportará su esfuerzo.
Para ello necesitamos:
  1. Sentarnos con ellos con sosiego y dialogar sobre su trabajo: el estudio, los motivos que ellos hallan para estudiar, trabajar las áreas académicas, tengan o no sus preferencias, los efectos que ese esfuerzo producirá en ellos.
  2. Pensar en los medios que vamos a necesitar: espacio físico, tiempos específicos a lo largo de la semana, materiales escolares,... y organizar esto juntos.
  3. Demostrar interés por lo que ya están haciendo: preguntarles por lo que van haciendo cada día en el cole, alegrarse con sus alegrías por un buen resultado y revisar aquellos malos resultados que se puedan producir -no para echar la bulla sino para analizar las causas juntos y animar a probar otras maneras de hacer para que el resultado pueda cambiar-.
  4. Incentivar y reforzar constantemente su esfuerzo, su actitud de mejorar,... todo aquello que beneficie su interés por los estudios.
  5. Fomentar siempre y en todo caso su autoestima y confianza en sí  mismos: haciendo hincapié en aquello que son capaces de hacer de manera autónoma y les aporta satisfacción. ("¿Viste?, lo hiciste tú solo, tú te organizaste la tarea, la realizaste como tú sabes que hay que hacer y... mira tú cómo conseguiste lo que querías lograr;  ¡enhorabuena! por tu forma de organizar tu trabajo"). Evitar siempre y en todo caso también el poner calificativos dirigidos a la persona, máxime si son negativos: "perezoso, vago, desordenado, desastre,..." que en lugar de animar a lo que conducen es a convencerse a sí mismos de que son así y, por lo tanto, ¿para qué esforzarse en mejorar?.
Nuestro apoyo.
Aparte de lo citado anteriormente, existen una serie de elementos exteriores a nuestros hijos que pueden ayudar al  éxito de sus estudios:
  1. Contar con un espacio físico que tienda a ser siempre el mismo y en el que se sientan cómodos y en el que puedan centrarse en su labor.
  2. Este espacio físico sea relativamente amplio o con sensación de amplitud,limpio, ordenado, bien iluminado (si es con luz natural mejor que artificial) y ventilado -no ventoso-.
  3. Estructura horaria constante, de manera que el estudio o trabajo académico en casa pueda adquirir su rutina, se pueda convertir en hábito con mayor facilidad.
  4. Este horario se adecuará siempre a las necesidades de su trabajo académico y también a la organización familiar; es decir, para que sea realista debe tener en cuenta las actividades familiares o planes semanales que tengamos toda la familia. Quienes deben crear este horario son nuestros hijos pero con nuestra participación de manera que logremos ese realismo en su planificación.
  5. Favorecer los medios didácticos necesarios: libros de texto, libretas, útiles de escribir y pintar, textos de consulta, etc...
  6. Evitar en todo lo posible ruidos, voces,... todo aquello que lleve a la desconcentración.
Orientación profesional.
Nos la pueden dar los tutores y profesores de nuestros hijos: contactemos con ellos, compartamos nuestras distintas perspectivas sobre nuestros hijos y alumnos suyos, busquemos juntos las maneras más adecuadas de apoyar los estudios de nuestros hijos, intervenir adecuadamente en todo el proceso de enseñanza-aprendizaje y abordar en equipo las posibles dificultades con que nos vayamos encontrando en ese camino de acompañamiento de nuestros hijos.
 
Esfuerzo y organización.
Son en primer lugar responsabilidad de nuestros hijos; nosotros podemos apoyar, ayudar, orientar,... a veces llevando a los hijos en volandas... pero en una educación en la que buscamos que nuestros hijos crezcan en autonomía y responsabilidad... es necesario ayudarles a que tomen conciencia de que "no todo es cuestión de apetencia o capricho, sino que entran en juego:
  1. La voluntad personal,
  2. la pedagogía del esfuerzo,
  3. la constancia en ese empeño y
  4. una organización tal que les permita responder adecuadamente a todos los retos que se les puedan presentar a lo largo de todo el curso".
PARA LA REFLEXIÓN EN FAMILIA:
  • ¿Tienen nuestros hijos interés por su trabajo académico?; si la respuesta fuese negativa ¿a qué creemos que se debe su desmotivación?, ¿cómo podríamos hacer para ayudar a cambiar esta actitud?.
  • ¿Disponen de un espacio físico adecuado para poder realizar a diario su trabajo académico cuando han vuelto a casa?. ¿En qué y cómo podría mejorar ese espacio físico?, ¿cómo lo podríamos hacer?.
  • ¿Cuentan con un horario orientativo, diario, que facilite la adquisición de los hábitos de estudio, buen rendimiento y resultados adecuados a su esfuerzo?, ¿cómo mejorarlo?.
  • ¿Hay una relación fluida con el profesorado de nuestros hijos que nos permita aumentar nuestra seguridad en que estamos acompañando adecuadamente a nuestros hijos en su formación académica?, ¿en qué podría mejorar esta relación?, ¿cómo conseguirlo?.
PARA AMPLIAR, CONTRASTAR O PROFUNDIZAR: