sábado, 10 de agosto de 2013

Aprender a pensar

Durante algunos años estuvimos varias personas desarrollando un curso en el ámbito de la prisión de "TENERIFE-II" titulado "Ser persona y desarrollarse". Este curso lo llevábamos a cabo utilizando los materiales que un gran amigo, maestro donde los haya y mejor persona, Don Manuel Segura Morales, había compuesto pensando en niños y adolescentes de 10 a 14 años; nosotros lo adaptamos al grupo de adultos que se apuntaban cada año a este curso.
A medida que lo íbamos desarrollando el entusiasmo del grupo iba en aumento y, cada vez que éste concluía y hacíamos una autoevaluación de todo su desarrollo, siempre había testimonios de jóvenes que decían:
"Si yo llego a conocer esto que ustedes nos han transmitido y lo hubiera trabajado como nos han enseñado... yo no estaría aquí preso; otra hubiera sido mi historia".
El resto asentía enseguida ante esta conclusión y ponían inmediatamente ejemplos de lo que fue y lo que podía haber sido... si hubieran aplicado en su momento lo que ahora tenían tan claro.
Esta conclusión la hemos pronunciado todos o casi todos alguna vez, aunque haya sido en otras circunstancias y con otras palabras; en el fondo la enseñanza es la misma: aprender a pensar es necesario para saber orientarnos en la vida y aumentar el índice de realización personal, satisfacción en nuestra vida y número de aciertos en nuestras constantes elecciones (los errores son también un beneficio si los utilizamos para aprender de ellos; se convierten en una rémora cuando sólo los empleamos para victimizarnos y lamentarnos sin más).

El consumo de drogas es una elección.
Salvo situaciones y hechos que por desgracia se dan en nuestro mundo en que algunas personas son obligadas a consumir drogas, el resto de la humanidad podemos elegir entre tomarlas o no, nadie nos pone una pistola en la cabeza obligándonos a convertirnos en consumidores activos de esas sustancias.
Podemos estar más o menos condicionados, influidos por personas, acontecimientos, situaciones, ambientes,... pero en definitiva "somos nosotros quienes tenemos la última palabra" y siempre tenemos la posibilidad de optar por otras soluciones.
Si somos libres a la hora de decidir, somos también responsables de las consecuencias de esa elección. NO es el "camello", no es el colega, no es la droga, no es la macrofiesta ni esas amistades que me "invitaron a"... los responsables de mi situación,... soy yo quien optó.
"Y ahora... que estoy como estoy me doy cuenta que podría haber hecho las cosas de otro modo si...; ahora me doy cuenta de que si hubiera pensado en estas consecuencias...; ahora me doy cuenta de que elegí sin saber...; ahora...".

Pensar antes de actuar, antes de hablar, antes de decidir.
Puede parecer irreal pero la inmensa mayoría de nuestras decisiones son prácticamente mecánicas. Ante un estímulo cualquiera solemos responder de manera inmediata sin tener en cuenta todos sus posibles efectos, no nos paramos a analizar las posibles consecuencias.
Pongo un ejemplo a partir de lo que le pasó a un amigo hace unos días:
"Desde hacía rato observaba que venía detrás de él un policía municipal montado en su motocicleta mientras circulaba por la ciudad de Santa Cruz de Tenerife tras hacer unas gestiones y encaminándose ya hacia su casa; luego pasó un rato en que dejó de ver al policía y llegado a un cruce en el que no atisbó tráfico activo cometió la infracción de torcer a mano izquierda en ángulo de 90º contraviniendo las señales de tráfico existentes en la  zona; a los pocos segundos oyó el motor de la motocicleta del policía quien le adelantó y le hizo señas para que se detuviera.
Con voz seca y muy seria le preguntó si acaso había visto o no las señales que le prohibían aquella maniobra; sinceramente sí lo había visto pero como observó que no había tráfico en movimiento... decidió ahorrarse los metros que había hasta el siguiente cambio de sentido y realizar esta chapuza. El policía le comunicó inmediatamente que "en breve recibiría una multa por aquella infracción".
Este amigo me decía:
"Chiquita idiotez, ya ves tú la tontería; podía perfectamente haber recorrido unos metros más y me hubiera evitado esta multa, ¿qué me ahorré?, ¿unos 50 metros de camino?; por evitarme esos metros ahora... ¡ay que joderse!".
¿Qué pasó?:
  1. No pensó en más opciones más que la que adoptó de forma no reflexiva.
  2. No pensó en las consecuencias de esta decisión tomada a bote pronto.
  3. No valoró en aquel momento las normas de tráfico como algo que garantiza la seguridad de la ciudadanía.
  4. No mantuvo atención sobre sus objetivos esenciales (entre ellos mantener su seguridad y la de los demás ni derrochar dinero: pagar una multa es el gasto más inútil que existe).
  5. No pensó en cómo aquello pudiera afectar a los demás, en su propia familia que tiene que desprenderse ahora de un dinero que era de todos, no sólo suyo, por culpa de aquella decisión.
¿Pasa esto sólo con las cosas del tráfico?, ¡sucede con infinidad de cosas cotidianas!. ¿Quién se para a pensar todas esas cosas (esos cinco puntos) antes de tomar una decisión y menos aún con detenimiento?. Vivimos de manera atropellada, tomando mil decisiones a diario sin pararnos siquiera en el porqué o paraqué de cuanto hacemos, sin valorar las consecuencias de nuestro proceder con nosotros mismos y con los demás,... jugando incluso con lo que afectará eso a personas que no son responsables de nuestras decisiones,...
Don Manuel Segura Morales habla de 6 tipos de estrategias de pensamiento; las vamos a citar a continuación de manera muy resumida (sugerimos a quienes quieran ampliar y profundizar en este conocimiento que participen activamente en los cursos que constantemente se organizan a lo largo de toda la geografía española sobre "Habilidades cognitivas y sociales" de Don Manuel Segura y Juani Mesa):
  1. Pensamiento ALTERNATIVO: Consistente en tener en cuenta todas las posibles alternativas que se nos ofrecen ante una situación cualquiera.
  2. Pensamiento CONSECUENCIAL: Consiste en valorar todas las ventajas e inconvenientes que puede presentar cada una de esas alternativas, además de las dudas que se nos generan (dudas que arrancan de no tener claro si algo es una ventaja o un inconveniente) por falta de información al respecto.
  3. Pensamiento CAUSAL: Consiste en buscar toda la información veraz posible acerca de las diferentes opciones a tomar y así poder resolver todas las dudas que se nos puedan generar.
  4. Pensamiento MEDIOS-FIN (Objetivos): Consiste en tener muy claros los objetivos, metas, finalidades que perseguimos al plantearnos cualquier opción.
  5. Pensamiento MEDIOS-FIN (Normas,...): Consiste en pensar en todos los medios, criterios, normas, que vamos a necesitar para poder alcanzar esos objetivos que pretendemos.
  6. Pensamiento de PERSPECTIVA: Consiste en pensar en quienes afectará de alguna manera las decisiones que vayamos a adoptar, de manera que nuestras decisiones les afecten lo más positivamente posible y no al contrario.
¡Manos a la obra!.
Cojamos papel y lápiz, pensemos, dialoguemos y anotemos:

PENSAMIENTO ALTERNATIVO:
  1. Ante una situación vital que no nos satisface,  que no nos  permite ser felices, ¿qué alternativas se nos presentan?, ¿es el consumo de drogas una de ellas ya que con ellas "escapamos" momentáneamente al menos de esa sensación?; ¿hay otras opciones que no sólo puedan hacernos sentir bien en un momento dado sino que además lleguen a la raíz del verdadero problema?, ¿cuáles?.
  2. Ante la sospecha de que nuestro hijo esté tomando alguna droga, ¿qué podemos hacer los padres?, ¿qué opciones se nos presentan?; y si sabemos a ciencia cierta que está consumiendo y además vemos ya algunos efectos negativos ¿qué podemos hacer?, ¿cuáles son las diferentes alternativas o decisiones que podríamos tomar?.
  3. Enumeremos todas esas opciones, por simples que nos parezcan, por utópicas que puedan ser, todas las que se nos ocurran.
PENSAMIENTO CONSECUENCIAL (V.I.D.):
  1. ¿Qué VENTAJAS e INCONVENIENTES puede tener el consumo o no-consumo de drogas?, ¿qué VENTAJAS e INCONVENIENTES pueden tener cada una de las opciones o alternativas que señalábamos antes para afrontar nuestra insatisfacción, frustración, infelicidad?.
  2. ¿Qué DUDAS se nos presentan en relación con esas opciones y sus ventajas e inconvenientes?, (¿es realmente tal consecuencia una ventaja o es un inconveniente?: eso es una duda).
  3. ¿Qué VENTAJAS e INCONVENIENTES tienen cada una de las opciones o alternativas que hemos visto los padres en relación con el consumo de drogas por parte de nuestro hijo o hija?, ¿qué DUDAS tenemos al respecto?.
  4. Hagamos previamente una tabla con tres columnas: en la 1ª anotaremos las VENTAJAS, en la 2ª los INCONVENIENTES y en la 3ª las DUDAS, todas las que se nos ocurran sin despreciar ninguna; analicemos después el peso o importancia de cada una de esas V.I.D. y según lo que observemos iremos detectando ya qué opciones son las mejores y cuáles podemos descartar o dejar en segundo plano.
PENSAMIENTO CAUSAL:
  1. Atendiendo a las DUDAS con que nos hemos encontrado ¿qué informaciones nos faltan?, ¿cómo podemos resolver esas dudas, dónde hallar esas respuestas que necesitamos?.
  2. Indagar y dar respuesta a todas las dudas.
  3. Nuestro objetivo común aquí es obtener un diagnóstico lo más amplio, profundo y objetivo posible para poder despejar todas las dudas posible y finalmente ubicar lo que antes eran DUDAS en VENTAJAS o bien en INCONVENIENTES.
PENSAMIENTO MEDIOS-FIN (Objetivos y Normas):
  1. ¿Qué pretendemos conseguir adoptando las decisiones que nos estamos planteando tomar?, ¿apara qué consumir drogas o para qué evitarlas?; ¿para qué optar por otras alternativas?.
  2. ¿Qué medios van a ser necesarios para ello?, ¿qué normas nos podemos autoproponer para conseguirlo?.
  3. Tratemos de anotar para cada opción que nos parezca mejor las metas o finalidades que pretendamos alcanzar de la manera más razonada y razonable posible y relacionada con esa finalidad todos los medios que van a ser necesarios para alcanzarla.
PENSAMIENTO DE PERSPECTIVA:
  1. ¿A quién afectará mi decisión de tomar drogas: alcohol, tabaco u otras?. ¿Son esas personas culpables de mis acciones, tienen que acarrear con las consecuencias de mis decisiones?. Y si decido no tomar drogas y optar por otras respuestas ¿en qué afectará a las personas que me rodean esas decisiones?.
  2. Desde la perspectiva de los padres: ¿En qué afectará a nuestros hijos nuestra conducta, nuestra forma de afrontar los problemas o conflictos que podamos vivir?....
  3. ¿Qué decisiones tomar de manera que no sólo evite perjuicios a quienes de alguna manera afectarán sino además que beneficien lo más posible a todos?.
  4. En este pensamiento influye mucho nuestra escala de valores, nuestra capacidad de practicar la empatía, altruismo, el considerar al otro como "otro yo".
PARA AMPLIAR, CONTRASTAR O PROFUNDIZAR: