jueves, 13 de septiembre de 2012

De los 7 a los 11 años: Desarrollo cognitivo

Lo que caracteriza al desarrollo cognitivo es que en estos años se desarrolla el conocimiento muy rápidamente. Es la etapa propicia para la escolarización.

A esta edad la curiosidad es la característica. Los niños gozan ya de una importante emoción: padres, profesores y amigos son "buenos". Sin embargo, hay dos problemas latentes en esta etapa:

Todos los niños no viven por igual su experiencia escolar y lo que es la amistad; el papel de la familia en esta etapa vuelve a ser importantísimo (nunca deja de serlo realmente).
Los niños de 7 a 11 años aprenden más rápido que los más pequeños, porque a la hora de pensar estos niños manejan muchos más datos, son mucho más lógicos y además están realizando "estrategias de planificación". A la vez son niños que utilizan la coherencia en su pensamiento, son capaces de elaborar hipótesis e incluso manejan varias alternativas para buscar varias soluciones o el camino correcto para la solución.
Cambios en el pensamiento.
  1. La atención selectiva. Se pueden concentrar en la información relevante y olvidan la que no lo es ahora.
  2. Desarrolla estrategias de memoria mucho más avanzadas que en los niños más pequeños.
  3. En esta edad se alcanza la automatización: proceso por el cual las actividades mentales ensayadas se convierten en rutinarias, automáticas.
Todo estos recursos provocan un rápido crecimiento. 
Escolarización.
Nuestra interacción en esta etapa en relación con lo cognitivo.
Relación FAMILIA-ESCUELA:
Durante la etapa de Educación Infantil (3-6 años) ya habremos observado la evolución que nuestros hijos van siguiendo en relación con el medio escolar a través de:
  • El diálogo directo con nuestros hijos al regreso a casa sobre "lo que hizo en el cole durante la mañana".
  • Lo que observamos cada día al dejarlo en el cole: cómo  interactúa con sus compañeros de grupo, con su profe o seño,...
  • La información que el propio profesorado nos habrá ido dando al respecto. (Es esencial la constante comunicación FAMILIA-ESCUELA desde el primer instante -abordaremos este tema en capítulos posteriores con amplitud-).
  • ...
Esta observación y seguimiento de su proceso ha de continuar con la misma intensidad en toda Primaria (no hay razones para irlo dejando "como si sólo fuera necesario mantener la relación FAMILIA-ESCUELA cuando haya problemas destacables o entrega de notas al final de cada trimestre"), entre otras razones porque nada está definido todavía:
  1. Los niños evolucionan muy rápido y todavía quedan años decisivos en la construcción personal que cada uno va llevando a cabo.
  2. Este proceso de "desarrollo personal" en todos los sentidos no es uniforme ni sincronizado, no todos los niños llevan el mismo proceso, ritmo o intensidad; cada uno describe un proceso de maduración específico, aunque similar al resto, siempre diferente a todos.
  3. Por lo tanto, podemos esperar perfectamente que "aunque en Infantil nuestro hijo o hija no haya despuntado mucho en las áreas que haya ido trabajando, sin embargo sí pueda hacerlo en el primer ciclo de Primaria o posteriormente; o  viceversa. Son muchos los factores que influyen en ese proceso.
¿Cómo ayudar a nuestros hijos a alcanzar un óptimo desarrollo personal en lo cognitivo?.
  1. Sigamos las orientaciones que el propio profesorado nos vaya dando al respecto. Caso de que necesitemos aclaraciones o mayor detalle pidámoslas; no es sólo nuestro derecho, es nuestra responsabilidad: maestros y padres necesitamos caminar unidos.
  2. Estemos muy atentos a "cómo se sienten" en la escuela, valoremos sus conflictos y démosles pistas para ayudar a resolver esas cuestiones; mostremos acogida de sus sentimientos, enseñémosles a ellos a aceptar esos sentimientos, acogerse a sí mismos y demostremos comprensión -no basta con que les entendamos, ellos necesitan ver que efectivamente son comprendidos plenamente-.
  3. Ayudémosles a relajarse, relativizar las situaciones, ayudar a comprenderlas y superarlas desde el control de sí mismos y la búsqueda de alternativas que ellos puedan manejar o dominar.
  4. Si observamos situaciones que se repiten y que afectan negativamente la integración de nuestros hijos en el centro escolar: por relaciones entre compañeros, con el personal adulto o en su rendimiento académico... no  dudemos un segundo en hacer de esto conversación con su tutor o tutora. La convivencia escolar puede reportar muchos conflictos pero también muchos beneficios pues son en sí un gran potencial educativo si es bien manejado.
  5. Reforcemos la realización de actividades que el profesorado plantee para nuestros hijos, como para el resto del alumnado a través de:
    • Revisión de las posibles "tareas para casa" que lleven anotadas en sus agendas (control diario) de manera que puedan llevarlas todas terminadas y bien hechas cuando corresponda.
    • Enseñemos a nuestros hijos a "estudiar", programar su tiempo libre atendiendo a sus necesidades básicas y a sus  compromisos; de esta manera estamos ya ayudándoles a establecer una escala de valor desde lo más importante a lo que pueda ponerse en segundo, tercer, cuarto o último lugar. Saber "priorizar".
    • Unidad de criterios de actuación: Nunca desatoricemos las decisiones del profesorado "delante de los hijos"; en todo caso, si al respecto tenemos las dudas que podamos tener... no dejemos pasar un solo día sin hablar con el profesorado y escuchar su "versión" -a menudo los hijos cuentan no las cosas como han sido sino según les interesa a ellos que entendamos nosotros-. Si nuestros hijos ven que mantenemos criterios de actuación contradictorios... ni harán caso al profesorado ni tampoco a nosotros (ellos saben perfectamente las cosas como fueron).
  6. Estimulemos su aprendizaje de manera constante. Lo cognitivo no tiene porqué terminar al acabar las clases o los exámenes. Que nuestros hijos entiendan que "no se estudia para aprobar sino para aprender, para favorecer su desarrollo personal"... es tarea de todos (profesorado y familia) pero especialmente nuestra, padres y madres:
    • Podemos animarles a ver vídeos, leer libros,...  que aborden temas que están dando en el colegio aunque "a su ritmo", a su manera. La escuela  no tiene porqué ser algo ajeno a la vida ni la  vida aparte de lo académico sino ambos plenamente integrados.
    • Apoyar sus iniciativas -mejor aún- al respecto, favorecer sus proyectos en los que desarrollar sus cualidades o potencialidades (apuntarse a las "actividades extraescolares" que les apetecen de verdad", evitando imponerlas nosotros, salvo que alguna sea una necesidad ineludible, etc...).
    • Incentivar sus esfuerzos a través de "compensaciones", animarles a estudiar con otros chicos y chicas de su nivel en la biblioteca (con frecuencia ellos resuelven mejor sus dudas entre ellos mismos que con nosotros),...
  7. Mantengamos SIEMPRE tal comunicación con nuestros hijos y tales muestras reales de afecto que:
    • Capten que les amamos por encima de sus resultados académicos.
    • Entiendan que lo fundamental es el esfuerzo, la actitud que ponen en su trabajo intelectual.
    • Crezca su autoestima si ponemos más énfasis en sus logros y mejoras que en sus posibles malos resultados.
    • Descubran, a través de la reflexión y del diálogo con nosotros, las causas objetivas de sus posibles malos resultados y busquen maneras alternativas para mejorarlos en el futuro (es un proceso constante de "análisis de los resultados, propuesta de alternativas para mejorarlos, ensayo de dichas alternativas y nuevo análisis de resultados").
  8. Busquemos progresivamente su plena autonomía en su trabajo académico y desarrollo cognitivo:
    • A medida que van evolucionando, aunque siempre "estemos", ir procurando que sean ellos cada vez más autónomos en la realización de las actividades.
    • Durante el primer ciclo de Primaria es conveniente nuestra presencia casi constante en la realización en casa de sus tareas (están desarrollando hábitos muy esenciales, básicos en la lecto-escritura sobre todo) y nos conviene estar "muy encima".
    • En el segundo ciclo de Primaria ya saben leer, escribir, ya saben manejar el diccionario,... ya no necesitamos decirles "lo que tal palabra significa" sino contestarles: "Búscala en el diccionario" (ellos lo intentarán todo; como todos, buscarán la ley del mínimo esfuerzo).
    • En el tercer ciclo conocen relativamente bien las "técnicas de estudio"; nuestra labor fundamental va a estar en ayudarles a aplicarlas adecuadamente y animarles a que nunca dejen de utilizarlas.
    • ...
PARA EL DIÁLOGO EN FAMILIA:
  • ¿Cómo nos organizarnos en casa para poder acompañar adecuadamente a nuestros hijos en su etapa escolar: organización de su tiempo libre de lunes a viernes, en los fines de semana,... aplicación de las técnicas de estudio,...?.
  • ¿Tenemos una buena relación con la comunidad educativa del centro escolar en el que están nuestros hijos?, ¿cada cuánto tiempo tenemos entrevista con la tutora o tutor?.
  • ¿Conocemos personalmente a todos los profesores especialistas?, ¿hablamos con todos ellos al menos dos o tres veces al año?.
  • ¿Cómo ayudamos a nuestros hijos a resolver sus conflictos en el medio escolar?, ¿valoramos suficientemente la opinión u observaciones que al respecto pueda tener el  profesorado?. ¿Qué podemos hacer al respecto para mejorar tanto nuestra intervención con nuestros hijos e hijas como en la coordinación con el profesorado?.
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PARA AMPLIAR, CONTRASTAR O PROFUNDIZAR: