lunes, 9 de julio de 2012

El nacimiento

El parto es una experiencia universal. Pero las circunstancias de cada nacimiento varían muchísimo.
Por parte del bebé recién nacido:
Pasamos del interior de la madre al mundo exterior, de la superprotección a salvo de todo protegidos por la madre por todas partes a estar expuestos en otro medio ya fuera del vientre materno: cambio de temperatura, texturas nuevas, contacto con el aire, forma de alimentarse,.... Es una transición muy importante llena de muchísimos cambios.
Por parte de la madre y del padre:
No es lo mismo que sea el primer hijo que es cuando se toma conciencia por primera vez de ser madre y padre, que sea la segunda vez o tercera. Hay también un cambio en la dinámica familiar.
Los grandes miedos e incertidumbres de la primera vez disminuyen o cambian en esta segunda... o tercera vez;... pero siempre cada parto, cada nuevo nacimiento es realmente NUEVO, es siempre otra historia por muchos elementos que pueda haber en común con los anteriores.
Fases de un parto.
Desde los últimos meses el feto ya se está preparando para nacer. De tal manera que la posición del feto es con la cabeza hacía abajo, las paredes abdominales también empiezan a contraerse para ir preparándose para ese momento.
El parto comienza con las contracciones que se vuelven fuertes, claras y sobre todo rítmicas. Hasta la dilatación total del cuello del útero.
  1. Transición: la cabeza del bebé avanza desde el útero, a través del canal del parto, hasta la entrada vaginal.
  2. El bebé sigue avanzando y atraviesa la abertura vaginal.
  3. Sale el bebé, se expulsa la placenta tras el nacimiento.
El bebé recién nacido se llama neonato (desde que nace hasta que cumple el primer mes de vida).
El personal que está presente en el parto es clave. Se está demostrando que la famosa depresión postparto está más influida por el apoyo sanitario que recibe que por la dificultad del parto, la anestesia,...
Cuando nace se le suele pasar un test llamado apgar mediante el cual se comprueba: el color de la piel, el ritmo cardíaco, esfuerzo respiratorio, la irritabilidad refleja y el tamaño muscular.
Experiencia de los hermanos.
Para muchos niños cuando nace un hermano no es un momento feliz, hay muchos factores que hace que la angustia no sea tanta y que preparan al niño que espera en casa al recién nacido.
En el síndrome del destronamiento el pequeño rey se siente usurpado y lo más importante: "tiene que abandonar el poder", teme que a partir de ahora todos esos cuidados que antes recibía... pasen ahora a ser sólo para el recién nacido... y eso... no le gusta.
A los hijos únicos hay que prepararlos psicológicamente para la llegada del nuevo bebé, sobre todo cuando la madre va al hospital.
Los preescolares juzgan las cosas por las apariencias de tal manera que pueden asociar, el parto, los dolores de manera terrible: como si ese nuevo hermanito/a estuviera maltratando a su mamá.
Meses antes del parto.
Hay que prepararlo con varios meses de antelación al parto, más que prepararlos de manera intelectual: psicológicamente... de manera práctica.  Frases o mensajes como:
  • "Eres muy importante para nosotros, tu nuevo hermanito/a seguro que es feliz de saber que tiene o va a tener un hermanito como tú".
    • Expresiones como ésta ayudarán a que el hijo que ya tiene varios años entienda que es valioso por sí mismo y no sólo no deja de tener importancia sino que cobra valor nuevo y aumentado: ya no es querido sólo por nosotros sino también por su hermanito/a que está en camino.
    • A este tipo de expresiones conviene asociar otras en las que valoremos o resaltemos cualquier iniciativa de este hijo por mostrar interés por el no-nacido, reforzando constantemente cualquier gesto positivo suyo.
    • Animarle también a hablarle, cantarle, acariciar la barriga de mamá expresando así sus caricias al nuevo hermanito/a.
  • "Tu hermanito/a está creciendo y va aumentando de peso, me canso mucho y ya no puedo hacer las cosas como antes; necesito tu ayuda, hijo, tu hermanito/a también, ¿me ayudas a...?".
    • Con este tipo de expresiones en las que mostramos cómo estamos y nos sentimos compartiéndolo con los hijos ya nacidos estamos mostrando nuestra confianza en ellos y les estamos invitando a ser partícipes en este camino de preparación al parto.
    • Podemos acompañar estas expresiones por agradecer y resaltar todo aquello que estos hijos hagan por ayudar (en las tareas de la casa, en mantener un ambiente relajado en el hogar,...).
    • También podemos sugerir otras tareas o gestos a los que les podemos invitar para redundar en esa colaboración y resaltar la voluntad de hacerlo aunque quizás no saliera la cosa demasiado bien (no cargar las tintas en lo negativo sino en lo positivo).
  • ...
Estas y otras expresiones ayudarán mucho a que el resto de nuestros hijos no sólo disminuyan sus miedos y celos sino que además harán que se sientan corresponsables, tan importantes como antes.
Mamá ya está en el hospital a punto de dar a luz.
Varias semanas antes es de gran ayuda el que también entre los padres y los hijos vayamos preparando juntos los elementos que serán necesarios para el nuevo hermanito/a que está en camino: habitación, la cuna, ropa,...:
  • Acogiendo sus sugerencias al respecto.
  • Llevándolas a cabo con su participación: elección de los elementos necesarios, instalación, decoración, ordenamiento,...
  • Previendo juntos lo que habrá que hacer cuando mamá tenga que ir ya al hospital a dar a luz.
  • ...
Estando ya mamá en el hospital, quien se quede con los niños en casa se pone con ellos a ultimar los detalles de "bienvenida", se prepara la bienvenida al hogar del recién nacido y se les va informando de todo lo que vaya pasando hasta el momento en que ya mamá puede regresar a casa.
Primer vínculo afectivo.
El primer vínculo nace de forma automática tras los primeros momentos de contactos físicos entre ambos. (No todos los postulados psicológicos están a favor de esto, sin embargo).
Los experimentos que mejor avalan esta vinculación vienen del campo etológico, sobre todo en estudios realizados con mamíferos.
El apego viene identificado por 3 factores:
  1. Hermanos que se liberan en el parto y después del parto desencadenan sentimientos maternales.
  2. La madre es capaz de reconocer a su hijo por el olor.
  3. Periodo crítico, puede ser extraordinariamente preciso en algunas especies, existen periodos críticos para establecer la vinculación madre-bebé.
En la raza humana no hay unanimidad, sin embargo, la postura mayor piensa que "si existe contacto físico temprano entre la madre-hijo el vínculo es automático".
Según lugares, culturas y épocas ha habido al respecto no pocas variaciones:
  1. Unas veces, nada más producirse el parto, el neonato es llevado a otra dependencia para asearlo y darle los primeros cuidados que necesite. La madre lo puede ver al cabo de unas horas y darle el pecho si acaso así lo estiman los profesionales de la salud.
    • La finalidad doble de esta medida, según han explicado estos profesionales de la salud, es garantizar los cuidados que el recién nacido necesite en sus circunstancias y al mismo tiempo dejar descansar a la madre en esas horas posteriores al parto en que está muy agotada.
    • Es indicada especialmente esta medida cuando la salud del recién nacido requiera atención médica constante.
  2. Otras veces, el neonato permanece con la madre y no se le separa de ella en momento alguno:  todas  las tareas de limpieza y cuidados apropiados se realizan en presencia de ella y permanece a su lado en una cunita.
    • Su finalidad fundamental es cuidar al máximo el vínculo madre-hijo asegurando la mayor cantidad posible de elementos identificativos recíprocos sin que éstos se interrumpan en momento alguno y se produzca una evolución suave en el proceso de separación madre-hijo.
CUESTIONES PARA EL DIÁLOGO:
  • ¿Cómo  nos preparamos los adultos, padre y madre especialmente, para el gran momento del parto?. ¿Cómo nos corresponsabilizarnos para favorecer al máximo el buen desarrollo de ese acontecimiento?.
  • Que los hijos ya nacidos cojan celos hacia el que va a nacer... entra dentro de lo más probable pero ¿qué podemos hacer nosotros, en nuestro caso concreto para evitar que esos celos acaben siendo enfermizos o mitigarlos en todo lo posible?, ¿cómo podemos transformar esos probables celos en ilusión del resto de nuestros hijos por el nacimiento de su nuevo hermanito/a?.
  • ¿Qué papel puede jugar en este proceso el resto de la familia?, ¿cuidamos el ir todos a una con unos mismos criterios al respecto?.
PARA AMPLIAR, PROFUNDIZAR O CONTRASTAR: