miércoles, 3 de marzo de 2010

Libertad y responsabilidad


No se puede educar a otra persona ni uno a sí mismo si no se hace en libertad, pero tampoco hay verdadera libertad si uno no se hace responsable de sus decisiones y sus consecuencias.
Una sin la otra no pueden funcionar; una con la otra y su "equilibrio" son la clave fundamental para entablar cualquier proceso educativo y de crecimiento personal, tanto para nosotros mismos como para nuestros hijos e hijas.
Las dificultades más graves de este proceso se producen cuando ese necesario "equilibrio" no se da; a veces.. pretendiendo que a nuestros hijos no les pase "como a nosotros"... tendemos a tolerar todo o casi todo ignorando que "el poner límites y margen concreto de actuación" no es en sí negativo sino al contrario: es enormemente educativo cuando tenemos claros los objetivos que pretendemos.
¿Amamos a nuestros hijos?. "Si los amamos no les dejaremos andar a su antojo sin criterio coherente; si los amamos no haremos las cosas por ellos pero sin ellos" sino que les mostraremos el camino para aprender a responsabilizarse desde la misma niñez hasta el último instante, de manera que de esa forma adquieran la consciencia de lo que es "ser responsables de sí mismos", con todo lo que ello conlleve.
Somos sus padres y somos sus primeros y principales educadores: es algo que nadie puede ni debe tratar de usurparnos pero... ¿cómo realizamos ese necesario equilibrio entre "LIBERTAD y RESPONSABILIDAD"?, ¿de qué maneras concretas?.